1. En la finca de mis abuelos, mi tío fue el primero en comerme el culo, pero cuando él se fue a estudiar, dejé que me lo comieran los peones.


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... regresar a casa, pero ya era muy tarde.
    
    Así que, resignado a mi mala suerte, me quedé en la hacienda de mis abuelos, y lo único que se me ocurrió fue salir a montar a caballo, pero justo cuando iba saliendo, mi abuelo me dijo que esperase a que uno de los peones, que trabajaban para él en la finca me acompañase.
    
    Yo estaba malhumorado, y durante el trayecto, no dije ni una sola palabra, hasta que pasamos por la posa, en la que mi tío, en un sin número de veces, yo lo había dejado que me diera por el culo, o me pusiera a mamar su verga.
    
    Fue cuando vi que el peón, un poco mayor que yo, apenas llegamos a la posa, se bajó del caballo, se quitó toda su ropa, quedando completamente desnudo y de inmediato se metió en el agua, como si nada.
    
    Al principio me sentí incomodó, pero al ver como él se bañaba en la posa, agarrándose su miembro como si me lo estuviera mostrando, pero de manera disimulada, no lo pensé dos veces, y al igual que él, también me desnudé del todo, metiéndome al agua de inmediato.
    
    Solo que, a diferencia de él, en lugar de agarrar mi verga, colocaba mis manos sobre mis nalgas, también de manera disimulada, hasta que, acercándoseme por dé tras de mí, me dijo. “Si quieres, yo te puedo hacer lo mismo que te hacía, el negro.” Era la manera en que todo el mundo se refería a mi tío.
    
    Yo me quedé sorprendido, pero de inmediato, él me continuó diciendo. “En un sin número de veces, oculto tras aquellos montes, vi como él te lo metía, y como tú se lo ...
    ... mamabas. Pero descuida tu secreto está a salvo conmigo.”
    
    De inmediato pensé, si desde luego, siempre y cuando te del culo, así que lo siguiente que hice, sin decir palabra, me di la vuelta, y agachándome, agarré su miembro, pero antes de meterlo en mi boca, se lo lavé con el agua de aquella posa.
    
    Por un rato se lo estuve mamando, comparándolo con el de mi primo, en ese momento, me parecía que la verga del peón, era un poco más grande y gruesa que la de mi tío, hasta que él mismo me dijo, que lo que él más deseaba era darme por el culo.
    
    Así que, recostándome sobre la orilla de la poza, le ofrecí mis nalgas, poniéndome en cuatro patas, al principio sentí como con sus dedos acariciaba mi esfínter, para a los pocos segundos, comenzar a sentir la caliente y dura cabeza de su verga penetrándome divinamente.
    
    Desde ese momento la idea de no regresar más por la finca de mis abuelos, desapareció, como también desapareció aquella tonta idea de serle fiel a mi tío, ya que durante todo el tiempo en que tuvimos relaciones, yo jamás me interesé por ningún otro hombre.
    
    Por lo que, además, de dejar que aquel peón me diera por el culo, y yo le mamase nuevamente su verga, él me comentó, que se enteró de lo de mi tío y yo, por un chisme que le escuchó a otro de los peones, que al parecer fue el primero en darse cuenta de lo que sucedía entre nosotros dos.
    
    Así que después de que regresamos a la casa, yo quedé con el peón en que nos volveríamos a ver al siguiente día, pero esa noche, ...