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En la finca de mis abuelos, mi tío fue el primero en comerme el culo, pero cuando él se fue a estudiar, dejé que me lo comieran los peones.
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... después de que cené, en compañía de mis abuelos, y me duché, antes de acostarme salí únicamente envuelto en una pequeña toalla, a mi cintura, a caminar y fumar un poco de marihuana, ya que hacía un calor endemoniado. Fue cuando apenas terminé de fumarme ese gran tabaco yo solo, se desató una tormentosa lluvia, yo bien pude regresar a la casa, pero con la nota que había agarrado, momentos antes, continué caminando bajo la lluvia, hasta que pasé frente a la barraca de los peones. Ya me iba a regresar, cuando escuché que alguien me dijo. “Joven métase, no se siga mojando.” Yo la verdad, me dio algo de curiosidad, y ya dentro me di cuenta que se encontraban tres peones a los que conocía tan solo de vista. Aunque estaba seguro que uno de ellos, fue el primero en vernos a mi tío, y a mi teniendo sexo en la posa, yo me hice el pendejo, como si no supiera, que ellos sabían que mi tío me lo empujaba. Así que cuando el mayor de ellos tres, que apenas cargaba un holgado bóxer puesto, dejándome, ver con facilidad, su miembro y testículos, con la excusa de que se me quitase el repentino frio, me ofreció un trago de aguardiente, que yo en medio de la nota que ya cargaba, gustosamente acepté de inmediato. Después de eso como seguía lloviendo a cantaros, me ofrecieron otro trago, al tiempo que uno de ellos me invitó a jugar, lanzando cuchillos, pero cuando les dije que no tenía dinero para apostar, el mayor de todos, dijo. “No hace falta que tengas dinero, nosotros apostamos ...
... tonterías.” Al principio no me di cuenta, pero al perder de seguido, y pedirme que les entregase la toalla, supe de inmediato lo que ellos tres querían, por lo que yo seguí haciéndome el tonto, y bebiéndome los tragos de aguardiente que me daban, por haber perdido. Al poco rato uno de ellos, me dijo que, por perder, el resto del juego, me debía dejar tocar las nalgas, cosa que yo en medio de la borrachera hice encantado de la vida. Al rato como seguí perdiendo me dijeron que debía imitar a una chica, como era una chica, uno de ellos me invitó a bailar, y ya de ahí en adelante, los tres comenzaron a toquetearme las nalgas, a besarme. Mientras que yo seguía comportándome como toda una putita, cuando me vine a dar cuenta, descubrí que el más viejo de ellos, era el que nos había visto en la poza, a mi tío, y a mi teniendo sexo. En cierto momento me acostó boca abajo sobre un camastro, y tomándome por las caderas, tal y como lo hacía mi tío cuando me enterraba su verga, me dijo. “Así es como te gusta que te lo metan. “ Al tiempo que me enterraba sin compasión toda su verga por el culo, tal y como lo hacía mi tío, mientras que, al poco rato, al uno de ellos colocar su verga frente a mi boca, sin pensarlo comencé a mamársela, y a al tercero, mientras esperaba, le estaba acariciando sus testículos y verga. Durante el resto de la noche, aquellos tres peones, hicieron conmigo lo que les dio gusto y gana conmigo, sentí sus vergas entrando, y saliendo de mi culo, una ...