-
Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 9)
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... que tanto lució hace unos días. Ella se siente halagada ante mi petición. -¡Con un cuerpo como el tuyo, te van a quedar de muerte, Esther! -Bueno… tu cuerpo no tiene nada que envidiar al mío. -Gracias, Esther. Pero ya me gustaría tener tus pechos y tus caderas. -Bueno, no sé… o sea… me encanta tu silueta tan estilizada. -Ya, pero… mira… la verdad es que siempre he estado acomplejada de tener poco pecho… pocas curvas en general. -No te creo, Bea. ¡Pero si eres un pivón! -¡No será tanto! A veces dudo de si a Leo no le gustaría que… bueno… que tuviera más tetas, vaya. -A ver, como yo lo veo, Bea, se os ve muy bien, muy enamorados, muy acaramelados. -Ya, sí, eso sí. Oye ¿qué te parece si yo me pongo uno de tus bikinis? -Sí, claro, perfecto. Mira, estos están por estrenar. Pero los de… o sea… esos pequeñitos no porque no están limpios. -No, no, la verdad es que no me atrevería a ponerme esos tan pequeñitos. Es que parecen de niña. Y, Esther, debo decirte, en confianza, que se te veía todo. ¡Es que todo, todo! -¿Cómo? ¿Y por qué no me dijiste nada? Nadie me dijo nada. Yo no sabía… o sea… -Es que incluso Leo me lo comentó. Me dijo que no entendía cómo usabas esos bikinis de niña. -¿A sí? ¿Eso dijo? ¡Qué vergüenza! No sé si Bea se creyó que yo sabía que los bikinis minúsculos no me tapaban nada. Y qué cabrón es Leo criticándome a mis espaldas y luego aprovechándose de mí. La charla con Bea me hace pensar que quizá sí que Leo busca en mí ...
... lo que no encuentra en su novia. Ahora entiendo su pasión por mis pechos y por mi culo. Bueno, y por lo que me ha contado, con su novia no puede hacer cosas que conmigo sí. Pero no le perdono que me critique. En mi cuarto, me pruebo el minibañador de Bea, el que por detrás es como si estuvieras completamente desnuda, excepto un hilillo entre las nalgas, y por delante, dos centímetros de tela arriba y tres centímetros abajo. Suerte que estoy completamente depilada. A Bea le quedaba de muerte y a mí… no sé, quizá es demasiado descarado. Como yo tengo más curvas, es que me tapa aún menos que a ella. A ver, si me lo pongo con mucho cuidado, consigo que no se me vea nada, pero por poco que me mueva… Es el último día y tengo ganas de causar sensación. Y sí, cuando al llegar me quito el vestidito, noto cientos de ojos pegados a mí. Así que decido dar espectáculo con posturitas sexis, caminar sensual, risitas, etc. Al principio procuro que no se me vea nada, pero enseguida disfruto enseñando ahora un poquito una aureola, después un poco el culo, al rato un pezón… incluso ligeramente la vulva… En el agua tengo a chicos y mayores a mi alrededor, no perdiéndose detalle de mi cuerpo. En la arena, jugamos a palas y luego a petanca. Cuando me inclino para recoger las bolas, lo hago con toda la intención para que se me vean bien los pechos y, para los mirones que estén por atrás, el culo. Leo aprovecha que Bea vuelve a estar medio dormida para invitarme a dar un paseo y me guiña un ...