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Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 9)
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
Este relato es la continuación de “Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 8)”. Voy a la fiesta de Dami, la amiga de Raúl, con mi alumno particular Fernando, con su hermano Leo y su novia Bea, y con los primos de ellos, Jorge y Ángel. Allí comemos, bebemos, charlamos y, sobre todo, bailamos. Aunque es una fiesta de matrimonios y parejas, nos lo pasamos bien. Leo está todo el rato al lado de Bea y yo bailo con los chicos. Raúl me saludó al entrar y me presentó a su mujer. La verdad es que me llevo un chasco, porque pensaba que él estaría más que nada conmigo. Casi no me dice nada en toda la noche. Quizá se avergüenza de lo que hicimos el otro día. Sus amigos, que tan cariñosos y atentos conmigo estuvieron, tampoco se separan de sus parejas. Solo algunas miradas tímidas sin que se note mucho. La verdad es que no es lo que esperaba de la fiesta. Sinceramente, pensaba que yo sería la princesa y que todos me colmarían de atenciones. Pero bueno, ya te digo, me lo paso bien con Fernando y sus primos. Lo cierto es que me siento muy querida por ellos tres y muy cuidada. Nos reímos y bailamos todo el rato. Y está claro que les gusto. Ya muy tarde les digo a los chicos por marcharnos y ellos acceden. Leo y Bea ya se han ido hace un rato y seguro que están pasándoselo bien en la cama. Me despido de Raúl con un par de besos, así como de su mujer y de algunos de los invitados. Nos vamos paseando hasta nuestra casa, que está cerca. Creo que Fernando y Ángel ...
... han bebido algo demasiado, mientras que a Jorge se le ve bien. Aunque son más de las cuatro, no quiero todavía estar sola en mi habitación y les pregunto a los muchachos: -Oye, ¿qué os parece si venís a mi cuarto y seguimos hablando y riendo y eso? -¡Sí, perfecto, venimos un rato y seguimos la fiesta, ja, ja, ja! -me sorprende Fernando al ser el primero en contestar y acceder. -¡Qué bien, Esther! -¡Sí, sí! -¿Pero os vais a portar bien conmigo, no, chicos? -¡Claro que sí, Esther! –responde Fernando. -¡Nos portaremos muy bien, Esther! -No hagamos ruido, que no vayamos a despertar a los demás. Quizá alguien no vería bien que estuvierais en mi habitación. -Bueno, no pasa nada, no haremos nada malo. –dice inocente Fernando. -Ya, ya. Tomamos una botella de licor fresco de la nevera y nos vamos a la habitación. Charlamos, bebemos y reímos un rato hasta que les digo: -¿Veis bien que ya nos acostemos? Es muy tarde y yo ya estoy muy cansada, chicos. -Sí, es cierto, ja, ja, ja, nos ha pasado el tiempo volando. –contesta Ángel. -Vale, Esther, pues ya nos vamos. –dice Fernando. -Bueno, si lo deseáis, podéis quedaros a dormir aquí. A mí no me importa. Al contrario, me gustaría. -¿Sí? ¿Podemos dormir aquí contigo? –pregunta Ángel. -¡Por supuesto! Hay confianza, ¿no? -le contesto. -Sí, sí, por supuesto. -¿Qué te parece, Fernando, os quedáis a dormir aquí? -Vale, por mí sí –dice muy tímido pero contento. -Pues va. Pero solo dormir, ...