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Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 9)
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... Quizá otro día, si te portas bien… o sea… -No, no, ahora, ¡ahora! -Pero… es que los vas a despertar… cuidado… espera… a ver… Sin dejar a mirar a Fernando y asegurarme de que no se despierta, expongo más mi culo a Ángel y él me separa las nalgas. -¡Qué culo más bonito que tienes! -Va, métemela. Poco a poco. -¡Sí, sí, oh, ay! -No, no… puedo, ¡oh! El chico se corre en mis nalgas sin llegar ni a meter la punta. -¡Qué vergüenza! -No, para nada. Es normal. Ya aprenderás, eres muy joven. Le agarro la pija y se la escurro bien. Extiendo su lefa en mis nalgas como si fuera crema hidratante. Huelo mis manos y le digo que me gusta el olor de su leche y que gracias. -Esther, me sabe mal. Habría querido que te corrieras. -En eso hay solución. Tomo sus manos y las acerco a mi sexo. Él empieza a acariciar mis labios y yo hago que sus dedos lleguen a mi clítoris. Me introduce algunos en la vagina. Y otros en el culo. Hago por no gemir. Me sorprendo al ver que Jorge se ha despertado y se arrodilla para llegar con sus manos a mis pechos. Me desabrocha la parte de arriba del body y descubre mis tetas. No tarda en magrearlas y chuparlas. Aunque Fernando duerme entre él y yo, Jorge consigue juntar sus dedos a los de su hermano. Yo separo mis piernas para abrirme más para ellos. No sé si tengo cinco, diez o veinte dedos en mi vagina, aunque veinte no puede ser porque también tengo no sé cuántos en el culo. Pero lo que sí sé es que me corro como una ...
... loca, varias veces. Al cabo de unos minutos en que tiemblo de tanto placer, Jorge se saca el miembro y lanza su esperma a mis tetas. Yo le escurro bien en ellas me la extiendo como una loción corporal. Me pongo bien el body y ahora sí que ya nos quedamos dormidos. Por suerte, soy la primera en despertarme y puedo ponerme el body sin que me vean desnuda. Me voy a duchar y cuando vuelvo, la habitación ya está vacía. Debo reconocer que eso me disgusta un poco, pero así es mejor porque los demás no se enterarán de que hemos pasado la noche juntos los cuatro. Pero se ve que todo el mundo les ha visto salir de mi cuarto. Como es normal, mamá está disgustada: -Esther, ¿pero a quién se le ocurre? -Mamá, volvimos tarde de la fiesta y… o sea… sólo hemos estado durmiendo. No hemos hecho nada malo. -Pues claro que no. ¡Solo faltaría! ¡Si son solo unos niños! -Son jóvenes, mujer –Manuel también se mete en la conversación y me guiña un ojo –Seguro que solo tirarse en la cama se habrán quedado dormidos y hasta esta mañana. ¿Verdad, Esther? -Sí, sí, claro. Es que habíamos bebido bastante y… o sea… Entiendo que mamá se preocupe por el que dirán, pero me molesta que me haya reñido delante de todos. Aunque son muy bonitos, no me apetece ponerme los bikinis recatados que compre antes de venir. Pero tampoco no puedo ponerme los de niña porque no sé ni donde están, los tendrá alguno de mis amantes. Y además no están limpios. Así que decido pedir a Bea uno de sus bañadores ...