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Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 9)
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... les gusto tanto… va… empieza tú a follarme el culo y… quizá los demás… después… -Pero me has dicho que eres casi virgen por el ano… -Así es… pero intentaré que todos … o sea… venid a que os la chupe mientras Raúl me da porculo. ¿Sois siete? -Bueno, todavía faltan algunos amigos. -¿Aún más sorpresa? –me avergüenza que eso me ilusione y excite. Raúl ya me folla el ano y yo chupo y masturbo tantas vergas como puedo. Me siento protagonista de una película porno. Me corro varas veces antes de que Raúl eyacule en mis entrañas y me la meta luego en la boca para que se la limpie bien. Diego es el siguiente en encularme y, aunque tenga el culo empapado y abierto, le cuesta un poco porque su pene es grande. Pero consigue endiñármelo hasta el fondo. Me encanta. La puerta de la casita se va abriendo de vez en cuando y van apareciendo desconocidos que se alegran de verme en pompa. Se van turnando en mi culo y en mi boca. Se hace tarde y llamo a mamá y le digo que he ido a comer con unos amigos. Me pregunta si estoy bien, que mi voz es como de cansada y que hablo raro porque estoy comiendo y es verdad, ya que tengo dos vergas en mi boca. No sé cuántos ya me han llenado el culo, pero la cola no se termina y por un ...
... momento me viene a la cabeza que quizá me cabrían un par simultáneamente y eso me excita cantidad y me corro, pero no me atrevo a proponerlo por lo que iban a pensar y porque seguro que me haría mucho daño. Llamo a mi novio porque no le he dicho nada en toda la mañana y no puedo evitar algún gemido cuando precisamente en ese momento, con una verga en el ano y no sé cuántos dedos ni de cuántas manos en la vagina, eyaculo cantidad. Mi culo rebosa de lefa y mi vagina rezuma de mis líquidos. Para mí que más de uno repite porque la cola no se termina nunca. Por suerte, son chicos educados y me tratan con cariño, sin insultos ni nada de eso, mientras me maman, me huelen, me lamen, me besan, me acarician y me enculan. Me siento muy cerda, pero eso aún me da más morbo. Oscurece cuando me despido y me pongo bien el microbañador empapado de Bea. Me tiemblan las piernas cuando voy por la calle y me da vergüenza ir así casi desnuda. Mamá y papá me miran muy mal y lo comprendo. La expresión de los chicos y mayores muestra que sospechan, con razón, que he estado con alguien. Pero no se pueden imaginar que ha sido con tantos. Debo reconocer que este último es el mejor día de mis vacaciones en la playa y uno de los mejores de mi vida.