1. Los deseos inconfesables de Emily.


    Fecha: 07/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: icharlines, Fuente: TodoRelatos

    ... sus muslos y el interior de estos. La levanté y con suavidad golpeé su nalga derecha, para acercarme sigiloso hacia la nalga izquierda, levanté la fusta, pero esta vez, descargué tres veces muy seguidas sobre su expuesto y abultado sexo. Emily gemía y se sujetaba con fuerza a las sábanas.
    
    - ¿Quieres más?
    
    - Si por favor, hazme gozar, me gusta sentir el calor que recorre mi cuerpo tras cada golpe.
    
    Emily estaba loca de excitación, por lo que aceleré e intensifiqué mis golpes, hasta tornar su culo rojo y ver como hilillos de su flujo descendían de su sexo al sofá. Me gustaba, me excitaba sobremanera, ver su sexo también rojo y abultado, chorreando. No pude más y descargué sobre él, cinco golpes rápidos y fuertes que terminaron con Emily tumbada y temblando sobre el sofá.
    
    - ¿Te ha gustado, zorrita?
    
    - ¡Joder, si!
    
    - Ahora siéntate al borde del sofá.
    
    Emily se había portado muy bien encajando los golpes de mi fusta y se merecía un premio, premio que yo estaba dispuesto a ofrecerle. Mi boca buscó su sexo y en ella recogí todo su flujo. Emily gemía, con sus manos me acercaba a su sexo, me frotaba su sexo sobre mi cara. Estaba loca de placer, excitada al máximo y gemía pidiendo más.
    
    Mi lengua horadaba despacio el canal de sus labios mayores, entrando lentamente en el pequeño canal de su coño. Llegué por fin a su clítoris, un clítoris pequeño, que me obligó a abrir sus labios con mis manos. Atrapé ese pequeño botón con mis labios y sorbí de él, hasta conseguir ...
    ... hacerlo un poco más grande. Sin dejar de sorberlo, lo acariciaba con la punta de mi lengua. Era una caricia suave, que hacía temblar el cuerpo de Emily. Tras varios minutos acariciando ese botoncito y recogiendo los flujos con mi lengua, Emily ya debía estar muy cerca del cielo, intensifiqué la fricción y la velocidad de mi lengua, hasta notar como Emily se arqueaba, buscando meter mi lengua en lo más profundo de su sexo. Con las manos sujetando mi cabeza, tubo, seguro, uno de sus más intensos orgasmos.
    
    - Joder tío, que gozada, que bien, me has hecho una verdadera hembra.
    
    - Esto es solamente el principio, si estás dispuesta, podremos caminar por el cielo. Ahora, chúpame la polla.
    
    Emily me miró, con los ojos llorosos por el placer y poniéndose de rodillas entre mis piernas, introdujo mi polla en su caliente y húmeda boca. La verdad es que no lo hacía mal, se notaba que no era su primera vez. La tragaba hasta provocarse la arcada y volvía a salir con ella llena de babas. Emily disfrutaba chupando la polla y prueba de ello era la humedad de su coño, totalmente mojado. Mi polla estaba en el límite, Emily me la chupaba como los ángeles, pajeando y chupando a la vez, follándome con su garganta y llenando sus preciosas tetas de babas. Ya no aguantaba más, por lo que apreté con fuerza su cabeza contra mi polla, traspasé su garganta y en medio de potentes arcadas, me corrí dentro de su garganta.
    
    Los ojos de Emily se llenaron de lágrimas, su cabeza retrocedió en busca de aire y ...