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Las travesuras de Lucía
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30
... con los pulgares e índices de las manos e invitó a Serena a imitarlo, enfocando la esquina de biblioteca donde se desarrollaría la escena. —¿Se ve real o qué? —alardeó. —Mola. ¿Y se cargaron todos esos libros solo para llenar la estantería? —Solo hay 10 libros reales. El resto no son libros, es utilería. Cada cinco libros son una caja vacía con el lomo de cinco libros. Serena se palmeó la frente ante tanta falsedad. —Solo nos falta sonido… —se quejó Erick. Un sujeto conwalkie-talkie de mano, levantó la mano e hizo un gesto de solicitud de espera, sin voltear. Erick sabía lo que estaba él haciendo, y esperó con paciencia. Mientras, Serena tomó ventaja del tiempo muerto y susurrró algo más que quería saber: —Nunca imaginé tanta complejidad para una película porno. Erick descruzó la pierna y separó la espalda del espaldar. Le dijo en tono crucial pero saturado de discreción a Serena: —¡Esto no es porno! Verá: Hubo una época en que el porno era así. Pero fue hace mucho, muchas décadas. Con la llegada del video, murió el cine porno industrial, y con la llegada de internet, murió el video y los canales de TV porno. Ahora cualquier pendejo con un celular hace porno, o cualquier tipa en onlyfans le piratean el video y ya hay porno. Pero esto es erótico, es ARTE. Serena escuchaba con interés y atención. —Le voy a poner tarea, Serena —siguió él—. Vea películas de Tinto Brass, o lea el Satiricón de Petronio. También lea comiquitas de Milo Manara. Eso es erótico. ERÓTICO. Muy poco ...
... qué ver con el porno. El porno rompe todos los límites y arruina el arte. Y está bien, para eso es porno. Y el erotismo mantiene una mínima reserva, y es arte. Y bien hecho, el erotismo calienta más que el porno, porque incita en vez soltarlo todo. —Por eso lo de la falda… Erick dio una palma de gusto. Entonces festejó: —A buena entendedora… —¡Sonido listo! —interrumpió una voz a varios metros. —Muy bien ¡Actores al set! ¡Luces, cámaras 1 y 2! ¡Claqueta! La chica de script se interpuso entre el set y la cámara 1 con la tablilla que decía: «La tentación de la Camelia, Escena 4a Toma 1». Hizo clic y se retiró. Erick tronó: —¡Silencio en el set! Acción en tres, dos… Hizo el número uno con un gesto y todo empezó. Serena sonreía como niña que abre sus regalos de Navidad. Camelia estaba metiendo grandes libros desde un montón desorganizado a espacio inferior de un estante. Erick indicó con señas a Serena que mirase más que todo hacia determinado monitor. Allí, la cámara uno hacía un paneo lento a los libros del primer nivel, pegado al suelo. Al fin llegó a donde Camelia estaba acurrucada y la tomó de espaldas. Unos diez centímetros de su falda de tartán violeta y azul y rayas blancas se arrastraba por el piso brillante. La cámara hizo zoom out lento. Erick susurró al oído de Serena: —Ahí va a sonar música de Saxo. —Vale. Cuando el plano estaba lo bastante abierto para que Camelia se viera pequeñita, un pie de hombre, calzado lustrosamente, se interpuso. El sonido del paso alertó a ...