1. Las travesuras de Lucía


    Fecha: 09/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30

    ... Camelia, que volteó a ver y no reaccionó durante un par de segundos. Serena, que había leído el guión, sabía que esa era una persuasión para que el público creyera por un segundo que Camelia le temía a su profesor. Pero después de esos dos segundos, Camelia casi sonreiría y saludaría su profesor de buen grado. Lucía lo interpretó aún mejor de lo que pedía el guión: Presionó la parte inferior de los ojos, subió un hombro y hundió los labios. —Profesor Miguel, me asustó. Erick asentía complacido al ver la actuación. Las escenas 1, 2 y 3 de la película habían sido Camelia duchándose y vistiéndose, en su clase de gimnasia en la escuela y afiliándose al grupo de porristas, y otra de una chica esperando a que ella se distrajera para poner algo entre sus cosas e inculparla. Ya en la biblioteca, el profesor Miguel se presentaría como su alter-ego. La escena 4b sería el ansiado ensayo de porristas de grado octavo. —¿Tú? ¿Aquí, a esta hora? No me digas que ahora eres de la clase de chavas que se mete en problemas. —No, profesor Miguel, que yo no me ando en líos, es que me han incriminado —explicó Camelia, poniéndose de pie. —Yo sé, yo sé. Pero de puro pedo, necesitas pruebas. Sin evidencia nadie te va a pelar. —Que ya me he enterado, aquí no estaría organizando libros, si pudiera probar que los han engañado. —Quisiera poder ayudarte. —¡Pues pasadme los libros, profe Miguel! Él rió y haló una de las sillas para acomodarse y pasarle libros a Camelia. —¿Y de qué privilegio te privaron? ...
    ... ¿De la clase de matemáticas? —preguntó Miguel. —¡Ojalá! ¡Me han puesto aquí cuando debería estar allá! —señaló la ventana. —¿Te me metiste a animadora? —¡Mirad que yo me voy a por todo! —¡Uff! Me habría encantado verte en ese trajecito…—comentó Miguel, casi mordiéndose el labio inferior. Dándose cuenta del exceso en que había incurrido al decir eso, se sacudió las manos y carraspeó. —¡Cualquier otro día me podéis ver! Es más, me lo pongo solo para usted ¡maestro Migue! Él carraspeó más fuerte y forzadamente cambió de tema. Agarró otro libro y declaró: —Este libro no es de aquí —aseveró, en tono evasivo. A Camelia le hicieron un primer plano para que se viera cómo gozaba de confundir los sentimientos de su maestro. —Estás poniendo los de la V ¿no? Este es de Nabokov, por N. —¡Ay, bruta de mí! —Ni te preocupes. Ya sé qué pasó. Lo trajiste por el nombre: Vladimir. —¡Ay, re-bruta de mí! —Cualquiera se confunde. Este libro es de allá, de la N. —Allá no llego, que está muy alto —se quejó Camelia. —Yo lo subo por ti, morrita, a huevo. —Y si hay más libros equivocados ¡me dijeron que no me subiera a las sillas! —Tú elijes. Te amonestan por colocar mal los libros o por subirte a una silla. Pero que te amonestan te amonestan. —Hostia. Me subo a una silla. Erick hizo una señal a la cámara 3 y su operador se puso alerta. —Voy a traerte unos libros más del desorden y ya —le dijo Miguel—, tengo que volver a clase. —Entonces traedme una buena pila ¿vale? Camelia agarró otro libro y descolgó ...
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