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Presa escurridiza - Cap 15
Fecha: 10/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... caza relleno y montado... excepto que seré yo quien te monte y te rellene." Kimberley no pudo evitar reírse de aquello. Esperaba que la montara y rellenara muchas veces. "Y otra cosa, mi preciosa Chica-elfo..." "¿Sí, Amo?" "Quiero ponerte un anillo en la nariz antes de salir de aquí mañana. Será uno pequeño y no va a ser permanente. Después de que te vayas de aquí puedes quitártelo, y el tabique perforado no se verá. Pero yo quiero marcarte como mía mientras estemos aquí." Le dio un beso. "¿Estás de acuerdo con esto?" Tuvo que pensar en ello un momento. "Amo," le susurró en la oscuridad, "Puedes ponerme un anillo en la nariz. Puedes ponerme anillos en los pezones también, si lo deseas. Soy tuya." Él no dijo nada más. Se levantó sobre un codo y suavemente, pero con fuerza, la empujó de espaldas, luego se montó sobre ella a horcajadas, separándole las piernas con las suyas. Las manos le buscaron las muñecas, se apoderaron de ellas y las sujetaron abajo. Ella se movió para ayudarle a entrar en ella y gimió mientras le deslizaba la polla hacia arriba y adentro. Era lento y pausado y silencioso. Los únicos sonidos que Kimberley podía oír mientras se la follaba eran su propia respiración estremecida y los susurros débiles de la paja de debajo de la manta. Abrió más las piernas para que pudiera penetrarla más profundamente. Lo último que recordaba de esa noche era gritar, una y otra vez. "Despierta, pequeña Chica-elfo." Le estaba agitando el hombro. ...
... "Despierta." Kimberley abrió los ojos y le vio de pie sobre ella. Ya era de día. Estaba sonriéndole y notó que estaba vestido y tenía el pelo mojado. ¿Se había duchado ya? ¿Cuánto tiempo llevaba levantado? "Buenos días Amo," sonrió y bostezó. Se incorporó y se desperezó, echando los hombros hacia atrás para mostrarle mejor los pechos, pequeños y bonitos. Recordó lo que había aceptado la noche anterior y se preguntó como se sentiría con anillos en los pezones y atravesándole la nariz. Pensó que la haría sentirse de forma muy parecida a una esclava. SU esclava. "Buenas tardes, Chica-elfo," le corrigió. "Ahora arriba". La tomó por la parte superior del brazo y la ayudó a ponerse de pie. "Hay mucho que hacer hoy, y has dormido más de la cuenta." "Lo siento, Amo," dijo con sinceridad. Le estaba resultando cada vez más fácil adoptar para él el papel de cautiva mansa y sumisa. También le resultaba más que un poco excitante, porque detrás de esa fachada mansa y sumisa sentía una quemazón lenta y constante de lujuria y deseo, lista para ser avivada en cualquier momento en llamas furiosas, que la consumieran. Le quitó el collar del cuello y lo dejó caer al suelo. "Por aquí," le dijo. La condujo fuera del granero a través de una puerta trasera. Había allí un semicírculo de área abierta, tan ancho como el edificio y la mitad de profundo. La mayor parte era de tierra desnuda, pero al lado del edificio, a ambos lados, había pistas de cemento de unos seis pies (como 1,80m) de ancho ...