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Fany, la cornuda, capítulo 6
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Homelander, Fuente: TodoRelatos
... encausar las cosas. El asunto con manipular, es que si al final acaba bien para todos, a nadie le molestará y estarás a salvo, solo tienes que manipularlos sin que te descubran hasta que suceda y acabe bien, luego incluso podrás decirles en su cara, que igual solo reirán nerviosos por tu astucia. Definitivamente sonrió. Fany tenía unas 3 horas para pensar algo. Para HACER algo. Unas 3 horas antes de que salieran de clases, si pasaba un día sin eventos, probablemente pasaría el impacto de esa charla que habían tenido su novio y Paulina, y de los videos. Las mujeres tardan más que nosotros los hombres en tomar decisiones. Pero nosotros podemos cambiar de parecer más fácilmente una vez tomada una decisión, las mujeres aunque tardan más, son mucho más definitivas con lo que deciden. Además, seguramente Jonathan seguiría por ahí, rogando perdón, era de la clase de tarados que suplicaría de rodillas frente a toda la escuela si fuera necesario. Y Paulina era de la clase de chicas que le perdonaría al menos por lástima, pero habiéndole perdonado sería fiel y buena novia aunque él no lo mereciera. No podía permitirlo. Abrió ambas conversaciones en redes sociales pensando en que decirle a cada uno. Qué pequeño empujón dar aquí y allá para que ambos se encontraran en el medio. Escribía y borraba. Escribía otra vez y leía cuatro veces, reemplazaba palabras, borraba todo, copiaba y pegaba. Y se quedaba viendo otra vez las conversaciones sin enviar nada. Ojalá fuera tan ...
... fácil ser un maestro manipulador como en esos animes ridículos, en los que el protagonista dice una frase perfectamente premeditada que desencadena mágicamente una serie de reacciones en los otros personajes y luego eventos que terminan exactamente en lo qué él quería. Estaba tan absorta que no la escuchó acercarse, vio la sombra frente a ella y alzó los ojos. Reconoció el moño rosado que llevaba Paulina siempre encima del suéter escolar, ese que la hacía ver tan asquerosamente tierna que a veces se preguntaba si lo usaba a propósito pensando en eso. —Hola —le dijo nerviosa, Paulina la miraba, parecía seria. —¿Podemos hablar? —le dijo mirando la puerta del salón. El profesor aún no llegaba. —Claro. Salieron a la linda jardinera frente a la clase. Fany se sentó esperando que lo hiciera Paulina, pero la miró y ella no lo hizo, se quedó ahí parada frente a ella, sin mirarle directamente, pensaba. Esto pintaba mal. —N-no sé que le hayas dicho a Mario, pero dile que no, o sea que no… —hablaba muy rápido, ordenaba torpemente sus ideas en su linda cabecita—. Qué lo contrario, ¿ok? —le miró. —¿Lo contrario a qué? —preguntó sin decidirse si estar asustada o reírse. —¡No sé! Lo contrario a lo que le hayas dicho, él dijo… —Mira, guardemos la calm- —¿¡Qué le dijiste!? —Y-yo, bueno, es que… —¿Sabes que creo? —preguntó Paulina, Fany le miró atentamente, la chica miraba a un lado, pensando, recordando, analizando. “Por favor”, pensó Fany, porque Paulina ...