1. La pensión


    Fecha: 13/06/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Karl058, Fuente: TodoRelatos

    ... hacerlo conmigo. Mi marido era más tradicional y se limitaba a correrse dentro de mí.
    
    Caray con Elenita, pensó Mario. Había ido directa al grano. El corazón le palpitaba fuerte con aquella conversación. Aunque casi que era mejor aclarar las cosas.
    
    -Fue para mí muy excitante verla.
    
    -¿Por qué entró?
    
    -Pensaba que le pasaba algo y abrí la puerta para ver qué le pasaba.
    
    -Y se excitó.
    
    -Mucho.
    
    -¿Ahora lo está’?
    
    Mario no se atrevía a mirarla y simplemente respondió que sí sin dejar de mirar el periódico. Ella empezó a excitarse también y le acarició la pierna subiéndose el faldón del albornoz para que le mirara las piernas.
    
    -Yo también – respondió ella apartándole el periódico y poniéndole la mano entre las piernas.
    
    Al ver que lo tenía muy excitado, se quitó el albornoz y se quedó desnuda. Le cogió una mano y se la puso en su pecho. Ella le puso una mano en el pecho de él para comprobar que su corazón le palpitaba fuerte y así era. Le giró la cara hacia ella y empezó a besarlo. Él le ...
    ... acariciaba el pecho y ella le sacó el pene para masturbarlo. Los dos cerraron los ojos y siguieron los juegos eróticos hasta que ella le pidió ir a su habitación. Ninguno decía nada y los dos sabían lo que iba a pasar. Ella lo desnudó dándole pequeños besos, lo sentó en la cama y se arrodilló delante de él para chuparlo. Luego lo acostó y se sentó encima de él, le cogió el pene y se lo metió suavemente. Él le acariciaba los pechos y la timidez de él dio paso a la pasión.
    
    Al día siguiente Mario se tenía que marchar, estaría toda la semana fuera, pero le prometió que la llamaría cada día.
    
    Cuando volvió el fin de semana, la pensión no estaba vacía, así que, con mucho cuidado, él entró en la habitación de Elenita cuando todos se acostaron y, antes de que nadie se levantara, él volvió a la suya.
    
    Una simple coincidencia dio paso al amor que fue creciendo gracias al sexo. Las noches huidizas dieron paso a los días con besos cariñosos sin pudor y pronto normalizaron su situación ya que los dos estaban solteros. 
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