-
Cazando machos
Fecha: 14/06/2026, Categorías: Gays Autor: multiorgasmico, Fuente: TodoRelatos
Hola, soy Sumi y les voy a seguir relatando sobre mis vivencias luego que me mude a un nuevo barrio. En mi perfil vas a encontrar mas sobre mi y el relato anterior a este. … Ese día luego de dejar a mi vecino sin una gota de leche, llegue a casa aun con su sabor en mi boca. Estaba caliente, pero muy mojado por la lluvia, así que fui directo a ducharme y a prepararme un buen té. Pensé que el agua me quitaría la calentura, pero no podía dejar de pensar en todo lo que había vivido y brinqué a la cama totalmente desnudo. Puse una película y empecé a tocarme. Mis tetillas estaban muy paradas y mi culo estaba hirviendo. Estire mi brazo para sacar un lubricante y mi juguetote. Me acariciaba el cuerpo, pellizcaba mis pezones, tocaba mis nalgas y puse mis dedos en la entrada. Me poseyó la calentura por completo, me sentía sexy y con muchas ganas de macho lo que llevó a lubricarme y de un solo golpe introduje hasta el fondo los 20 cm. La cremita hacía que resbalara rico y me agarraba un pezón mientras imaginaba siendo poseído por aquel morenote. Estaba fuera de mí mismo. Pasaron días sin ninguna noticia, ya yo estaba convencido de que el man se había arrepentido, quizás fui muy agresivo y lo asusté. Con los heteros siempre es un proceso, dificultad que muchas veces se me había presentado y que entendía, solo que ya con él había creado un nexo ¿Algún día se atrevería a romperme el culo?. Lo necesitaba. Entre la rutina, una vez yendo al trabajo me encontré en la mañana ...
... a uno de esos que estaban bebiendo y lo salude modo hetero, con un leve levantamiento de la cabeza y el me respondió. No sucedió nada, solo me correspondió con una seriedad que realmente era habitual al ver un tipo en la calle. Mis telarañas estaban creciendo, en cualquier momento debía caer uno y menos mal que el trabajo estaba bastante fuerte por lo que no me daba chance de obsesionarme como otras veces, sino que llegaba en plan bañarme, cenar y luego acostarme hasta el día siguiente. Con las vecinas pude sacar información de algunos machos y es que aquel a quien se lo mamé, arreglaba lavadoras y esa sería una buena excusa. Lo malo es que me llegaba todo tipo de información y yo debía ser discreto con mis intereses. Nunca deje claro que era gay con las mujeres, por eso a veces permitía que una amiga me visitara, mientras les decía a mis vecinas que esa era mi jeva para así quitar miradas. Lo que ellas no sabían es que era lesbiana y nos reuníamos era a ver películas mientras nos emborrachábamos. Ella conoce de mis cuentos y estrategias, así que esas reuniones eran más como una noche de chicas. Ya me sentía totalmente adaptado a mi nuevo lugar, tenía paz y un lugar seguro solo que por alguna razón tenía una soledad terrible en el culo que no me dejaba ser y es que como todo hay periodos de abundancia y escasez. En el trabajo yo estoy en el sector de oficinas, así que es bastante limitado en cuanto a relaciones sociales, pero eso no evitó que conociera en ese ...