1. Hasta el lunes (IV)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos

    ... tengo ganas de ser tu zorra?
    
    Asentí
    
    -¿Y a qué esperas?
    
    En ese momento supe que si dudaba o no reaccionaba como ella esperaba perdería nuevamente la ocasión y no estaba dispuesto a que sucediese otra vez.
    
    -Quítate la chaqueta – ordené
    
    Ella obedeció con una sonrisa que borró de un plumazo el miedo a que alguien nos sorprendiera y me llenó de deseo.
    
    -Ahora la blusa
    
    Volvió a obedecer dejando al descubierto un sujetador blanco que transparentaba sus pezones ya duros. Llevó sus brazos hacía atrás con intención de desabrocharlo.
    
    -No he dicho que lo hagas.
    
    -Vaya…quizás si que sepas tratar a una zorra – dijo deteniéndose y entrecerrando los ojos.
    
    -Está por vez si lo eres tanto como presumes
    
    -¿Te ha parecido poco lo que has visto? – preguntó divertida
    
    -Veremos – respondí encogiéndome de hombros – ahora sube una pierna a la mesa y demuéstramelo.
    
    Colocó el pie derecho al borde de la mesa y exponiendo su coñito. Comenzó a tocarse mirándome fijamente. Escupió en su mano derecha y continuó acariciándose. Con la mano izquierda empezó a acariciar su pecho, apretando sus tetas. Su respiración se aceleró y con ella mi nivel de excitación.
    
    -Aquí. De rodillas
    
    Sin dejar de sonreír bajo al suelo y se acercó gateando.
    
    -Ya sabes lo que quiero
    
    -Quiero que me lo digas. Soy tu zorra y haré lo que desees, pero debes ordenarlo
    
    -Quiero que me comas la polla como una buena zorra
    
    -Si, amo. Soy tuya
    
    Me acarició la polla por encima del pantalón. ...
    ... Soltó un pequeño gruñido de aprobación al notar lo dura que la tenía y la apretó. Con la otra mano bajo la cremallera y la metió dentro del pantalón. Su contacto me erizó la piel. Comenzó a masturbarme lentamente.
    
    -¿Te gusta así? – preguntó levantando la vista
    
    -Creí que eras una guarra…esperaba algo más.
    
    Soltó una risa casi inaudible y sin esperar escupió en mi polla y volvió a masturbarme. Esta vez su mano giraba alrededor de mi miembro mientras subía y bajaba, apretando firmemente mientras su mano se deslizaba con su saliva.
    
    -¿Eso es todo? – la reté
    
    Esta vez dejo caer la saliva en mi capullo en lugar de escupir y sin esperar comenzó a lamerlo. Lo envolvió con sus labios mientras su lengua lo acariciaba sin parar. Me terminó de desabrochar el pantalón y con la mano libre acarició mis huevos. Lentamente introdujo mi pene en su boca. Lo hacía de forma casi golosa, sin prisa, pero sin detenerse ni un segundo. Instintivamente agarré su coleta y acompañé su movimiento. Esta vez fui yo quién gruñó cuando sentí como toda mi polla estaba en su boca. La retuve hasta sentir su arcada y la saliva que resbalaba. La liberé, pero ella continuó engullendo. Notaba su lengua moverse sin parar, la saliva que ya llegaba hasta mis huevos y empecé a mover las caderas, follando su boquita. Ella recibió mi movimiento aumentando el ritmo. Subía y bajaba sin parar, lamiendo las venas hinchadas de mi pene.
    
    -Me encanta tu rabo – dijo usando ese lenguaje que aun me sorprendía en ella – ...
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