1. Hasta el lunes (IV)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos

    Pasé el fin de semana intentando centrarme en el proyecto. Hacía días que no conseguía avanzar y sabía exactamente porque era. Montse. Ocupaba mi mente día y noche, llenándola de imágenes cada vez más excitantes y salvajes y eso me tenía constantemente alterado. Me sentía casi ridículo, como un adolescente que no podía controlar sus erecciones, pero con más de 40 años. Aun así, pude preparar decentemente la reunión del lunes, aunque me tocó trabajar hasta altas horas de la madrugada.
    
    El lunes cuando entré en el ascensor volví a escuchar en mi mente su voz susurrante, como el otro día “¿Cuántas veces te has masturbado pensando en mí desde el viernes?“. La diferencia es que ya no reprimía mi mente, la dejaba volar hacia su cuerpo, hacía la sensación de su tacto en mi pene, hacía las imágenes de su cuerpo desnudo en una pantalla.
    
    Entré en la sala de reuniones, el atril de las presentaciones estaba preparado, comprobé la conexión y fui admitiendo a los asistentes online mientras llegaba los participantes presenciales. Montse entró con la jefa. Vestía en su línea, una chaqueta blanca, blusa amarilla y una falda también blanca con algo de vuelo a la altura de la rodilla, zapatos planos y el pelo recogido en una cola de caballo. Las dos se sentaron en primera fila en las horrorosas sillas de pala y abrieron su portátil. Como siempre, su actitud no denotaba nada de lo que había pasado el otro día en el archivo, de como me había masturbado con su mano hasta que exploté ...
    ... empapando sus braguitas. Suspirando, comencé la reunión. Fui detallando los siguientes pasos y el programa del congreso durante un buen rato, hasta abrir el turno de preguntas. Mientras revisaba el chat de la reunión saltó un mensaje privado de Montse. “¿Has traído mis braguitas? Mira como he tenido que venir hoy por tu culpa”. Instintivamente miré hacía ella. Tenía las piernas separadas y se había subido ligeramente la falda, lo justo para no llamar la atención, pero si para permitirme ver que no lleva ropa interior.
    
    - Perdón, parece que hay algún problema de conexión – dije para intentar disimular mi silencio.
    
    Por un momento volví a ver ese brillo lascivo en sus ojos negros, un relámpago de un segundo. Si no conociera ya esa mirada hubiera dudado de haber visto algo.
    
    - Suficiente, creo que ha quedado todo claro. Los que vais a viajar pasad por administración antes del jueves y os darán los billetes y la reserva de hotel – dijo Mar poniendo fin a la reunión sin preocuparse de si había acabado la exposición.
    
    Me quedé recogiendo mientras todos abandonaban la sala. Cuando salí busqué a Montse, pero la vi en su mesa ni por los despachos. “Escalera. Ahora” fue el mensaje que pude leer en mi reloj. Dejé todo en la primera mesa despejada que encontré y me dirigí a la puerta que daba a las escaleras. Estaba en el rellano, con la espalada apoyada en la pared mientras consultaba el móvil.
    
    - ¿Y bien, las has traído? – me soltó sin levantar la vista de la pantalla
    
    - No dijiste ...
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