1. Hasta el lunes (IV)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos

    ... chupo lentamente, hasta dejarlos limpios de sus flujos sin dejar de mirarme a los ojos. Con el dorso de la mano se limpió los restos de nuestra saliva de la comisura de sus labios y a continuación recompuso su falda. Cuando miré hacia abajo ví pequeñas gotas de su flujo en el suelo.
    
    - ¿Siempre te corres así? – pregunté retador
    
    - ¿Eso?, apenas es nada – respondió con una sonrisa despectiva - ¿y tu, siempre estás así de duro? – me devolvió la pulla, inclinado la cabeza hacia mi entrepierna.
    
    - Solo desde que te conozco – aseguré intentando mantener el nivel.
    
    - No sabes que ganas tengo de ser tu zorra – volvió a susurrarme antes de dirigirse a la puerta de salida sin mirar atrás, algo que ya parecía una costumbre.
    
    Después de serenarme y conseguir que mi erección no fuera tan evidente volví al laboratorio para revisar los experimentos que presentaríamos en el congreso. Comí algo rápido de la máquina y seguí trabajando hasta perder la noción del tiempo. Cuando levanté la vista de los gráficos era noche cerrada y decidí que era hora de ir a casa. Cuando mi mente se liberó del trabajo, Montse se abrió paso en mi cabeza una vez más. Su olor, su respiración, la humedad de su entrepierna y la sensación cuando se cuerpo se abandonó al mío. Volví a sentirme excitado, instintivamente miré el móvil esperando encontrar noticias suyas. Nada. Un par de mensajes de amigos y correos de trabajo. Sacudí la cabeza y recogí mi portátil y mi chaqueta después de colgar la ...
    ... bata.
    
    Apenas quedaban unas luces de emergencia encendidas cuando pasé por la zona de los despachos camino del ascensor.
    
    -Pensé que no saldrías nunca – dijo una voz que me produjo un cosquilleo en la nuca
    
    -Tenía trabajo
    
    -¿Te has podido concentrar? – dijo ella con tono burlón
    
    -Si, soy un profesional
    
    -Y yo, pero llevo horas cachonda y sin bragas por tu culpa – espetó a bocajarro mientras se levantaba y salía de detrás del ordenador para sentarse en la mesa y separar las piernas demostrándome que no mentía.
    
    -Ya veo…
    
    -¿A qué esperas, o es que estás asustado?
    
    Sin pensarlo dejé la bolsa del portátil y me acerqué a ella. Levantó la cara y me lancé a su boca. Ella entreabrió los labios recibiendo mi lengua agarrándome de las caderas introduciéndome entre sus piernas. Tiré de su chaqueta rompiendo un par de botones, la hubiera arrancado la ropa si no me hubiese parado.
    
    -Espera, vamos a un lugar más cómodo – dijo incorporándose.
    
    Sin esperarme se dirigió al despacho de Mar y entró dejando la puerta abierta tras ella. La seguí de inmediato. Era un despacho moderno con grandes ventanales, presidido por su escritorio de jefa, con otra mesa baja y un sofá junto a una puerta que daba a un cuarto de baño. Privilegios de ser hija del fundador de la compañía.
    
    -Siéntate – me ordenó mientras cerraba la puerta
    
    Me dirigí al sofá.
    
    -Ahí no, en su silla – dijo indicándome el sillón.
    
    Obedecí y ella se sentó en la mesa de cristal frente a mi.
    
    -¿Recuerdas que te dije que ...
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