1. La cena


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Intercambios Autor: Dogiju, Fuente: CuentoRelatos

    ... nuestros ojos se abrieron como platos ante el espectáculo que nos ofrecieron.
    
    No me entretendré en detallarlo todo para no extenderme demasiado, pero básicamente hablaré de faldas cortas, medias, ligueros y tangas, toda una exhibición para los dos hombres que ante tal panorama ya nos pusimos en aquel mismo momento como verdaderas motos.
    
    Se sentaron, Mari a mi lado y su marido junto a mi esposa, cuidándose, con mucho descaro de dejar al descubierto sus bonitas piernas adornadas con las medias de rejilla y los ligueros que las sujetaban, tapándose ambas, después de mostrarnos todos sus encantos, con el mantel de la mesa para evitar miradas indiscretas del camarero que nos iba a servir la cena. Pedimos cada uno nuestro plato e iniciamos la cena con toda la naturalidad que pudimos, cosa difícil dada la situación, pero así lo intentamos.
    
    Durante la cena hubo toqueteos por parte de todos, algún beso fugaz con lengua y alguna caricia “profunda” bajo la mesa; el nerviosismo nos hacía vibrar de placer, así que como estábamos los cuatro tan calientes como sartenes, propuse acabar la cena cuanto antes y como a Mari le encantaba “mirar” como se lo montaban los demás, (eso nos había confesado), mi idea era que entre los dos hombres nos folláramos a mi mujer para que mientras, Mari disfrutara observándonos e hiciera lo que quisiera, mirar, masturbarse o intervenir en el juego.
    
    Les pareció una idea estupenda, sobre todo a su marido pues aquello era como un regalo; iba a ...
    ... follarse a mi mujer por primera vez, y Mari, mordiéndose los labios, asintió con nerviosismo. Mi mujer ni qué decir tiene que ante tal proposición, y como adelanto a lo que vendría más tarde, propinó al marido de su amiga tal morreo que tuvimos que cortarles para no llamar la atención.
    
    Tomamos el postre, la nata pasó de boca a boca mientras las lenguas de unos o unas empujaban la crema y relamían los labios del otro. Observé como mi mujer disfrutaba lamiendo el postre en la boca de “A”, incluso cogió con el dedo un poco de nata, se lo pasó por los húmedos y sensuales labios mirando fijamente a los ojos de “A” y luego se lo ofreció a nuestro cachondo amigo que no dudó en chupar el dedo de mi zorra y no dejar ni una gota de nata.
    
    Mi polla dura como una piedra pugnaba por salir, así que apremié para tomar el café e irnos de aquél lugar antes de cometer una indiscreción delante del camarero.
    
    Salimos del restaurante y había comenzado a llover copiosamente, el cielo estaba ennegrecido y parecía que íbamos a tener lluvia para un buen rato, así que los cuatro corrimos hacia mi automóvil, para entrar y refugiarnos de la violenta lluvia. En unos instantes, los cristales del vehículo quedaron empañados por dentro sin posibilidad de que desde fuera nos pudiera ver alguien, y aquello fue como una señal de inicio para nuestro juego, ya que sin dar tiempo ni a hablar, “A” ya estaba encima de mi mujer metiéndole mano por todos los rincones imaginables mientras sus lenguas luchaban por ver ...
«1234...»