1. La cena


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Intercambios Autor: Dogiju, Fuente: CuentoRelatos

    ... el ansia por aquél encuentro, que nos dejamos llevar por el calentón que arrastrábamos desde nuestro primer encuentro en el cine.
    
    Cuando el clímax se acercaba, “A” cambió el ritmo e inició una feroz follada. Sin soltarse de las caderas de mi mujer, su polla entraba y salía de su coño con furia, produciendo el sonido que a mí tanto me gusta, el inconfundible chasquido de los cojones al chocar contra el coño de la zorra, Mi esposa soltó mi polla y se agarró a mis hombros, concentrándose en los empujones de nuestro amigo, que estaba demostrando ser un buen follador. Me miraba con los ojos muy abiertos y con una mueca que definía sin palabras cómo estaba disfrutando de aquellos momentos, así que yo permanecí expectante, no quise intervenir más y la dejé que se deleitase con las potentes acometidas que hacían estremecer todo su cuerpo.
    
    Después de unos cuantos y duros embates más por parte del amante, mi mujer estalló en un orgasmo formidable, me abrazó con fuerza mientras su cuerpo se sacudía violentamente y le gritaba a “A” rogándole que no parara de follársela. Éste, atendiendo a su suplica, siguió bombeando en su coño hasta que finalmente se puso tensa y cayó sobre mi entrepierna jadeando y sudando copiosamente, agotada por la tremenda corrida que había soportado. Nuestro amigo, incapaz de aguantar más, se agarró la polla y meneándosela con verdadero furor, también detonó en una violenta eyaculación, soltando un copioso chorro de leche caliente que se extendió sobre el ...
    ... culo y la espalda de la zorra que al notar la tibieza del líquido, se dio la vuelta y girándose hacia él, agarró la verga todavía dura para introducírsela en la boca y limpiarla de los últimos restos de leche que aun emergían.
    
    Yo, con la polla como un palo todavía, y a punto también de caramelo, me deslicé nuevamente al asiento delantero del coche donde Mari permanecía en la misma posición, arrodillada y observado a los dos amantes de atrás, temblorosa como un flan, muy excitada por el espectáculo que había tenido unos momentos antes y frotando su clítoris a punto de experimentar ella también un orgasmo que tenía visos de ser muy intenso.
    
    Mi intención, viendo su hermoso culo allí, pidiendo guerra, fue de follármela por detrás tal como estaba colocada pues yo a ella todavía no me la había trabajado, pero debo confesar que no pude llegar ni a apartarle el tanga, ya que cuando me disponía a ello, su cuerpo sufrió un estremecimiento y el orgasmo le vino súbitamente, dejándola también deshecha. Mientras se corría, se deslizó por el asiento y quedó tumbada boca arriba, jadeando, con sus enormes tetas moviéndose al ritmo de su agitada respiración, así que como el que quedaba allí por correrse era yo, me situé a horcajadas sobre su vientre y coloqué mi polla entre sus pechos. Mari, agarrándolas, las apretó contra mi verga e inició un frotamiento que en pocos segundos acabó con mi resistencia, haciéndome descargar a mí también toda mi leche sobre sus pechos y cuello.
    
    Pasaron ...