1. Albast.Capítulo 25


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... intercambio de información. Hilde no podía hacer nada y Úrsula, aunque estaba un poco nerviosa, no parecía desconfiar.
    
    —¡Esto es una mierda! —masculló Hilde entre dientes.
    
    —Ya veo. La están vigilando. Intentando ver si se relaciona con alguien. —dijo Marcus mientras la sacaba a bailar.
    
    Aquella noche, Hilde estaba preciosa. Había recibido un vestido nuevo de raso, color azul petróleo que se cruzaba en su cintura y dejaba una abertura por la que asomaba una buena porción de sus piernas, cada vez que se movía. El escote en "v" era tan profundo que daba vértigo y todos los hombres intentaban vislumbrar algo más que el valle que formaban sus pechos. Sigfried era uno de los que más insistentemente miraban y una idea comenzó a tomar forma.
    
    —Creo que tengo una idea. Tú sígueme la corriente. —dijo él acercándose al lugar donde estaba Sigfried, sentado con Úrsula a su lado y haciendo revolotear el vestido de Hilde ante él.
    
    Diez minutos después, Sigfried cogió a su amante y la llevó a la pista de baile. Les dejó un par de canciones y luego tras acercarse poco a poco dio un giro rápido e hizo chocar a las dos mujeres con violencia. Con la fuerza del impacto el escote de Hilde se abrió un poco y Sigfried pudo entrever una buena porción del pecho derecho de la doctora.
    
    —Vaya, perdona, Sigfried. —se disculpó Marcus con una sonrisa— Exceso de entusiasmo.
    
    —Oh, no importa. —dijo Sigfried sin apartar los ojos del escote de Hilde— Pero tendrás que compensarme.
    
    —Oh, por su ...
    ... puesto. ¿Una copa? —preguntó Marcus.
    
    —¿O quizás prefieras un breve intercambio de parejas? —dijo Hilde— Solo por un par de temas.
    
    Sigfried no se lo pensó y a pesar de la mirada un poco enfurruñada de Úrsula, se alejó con Hilde entre sus brazos. Marcus hubiese deseado verla flotar con su elegancia habitual durante aquellos minutos, pero no había tiempo. Aquella era la oportunidad para avisar a la joven. Antes de que ella pudiese poner una excusa, la cogió por la cintura y comenzó a bailar con ella. Danzando con un poco más de violencia de la necesaria, se alejó hacía una de las esquinas de la pista. Dando vueltas constantemente, para ver que nadie se acercaba demasiado, la abrazó más estrechamente para poder intercambiar unas palabras.
    
    —Buenas noticias. —dijo la joven— Los ingleses llegan el miércoles, después de medianoche.
    
    —No cambies el gesto y sigue bailando. —le interrumpió mientras miraba alrededor— Te tienen vigilada.
    
    —Pero, ¿Cómo? —Úrsula tembló ligeramente entre sus brazos, pero mantuvo el control.
    
    —Eso no importa. Te vieron revolviendo entre los papeles de Sigfried. —le susurró al oído.
    
    Un oficial con una pelirroja bajita intentó acercarse dos veces a ellos. A la tercera Marcus les eludió con dos amplios pasos de baile y Hilde aprovechó un despiste de Sigfried para tirar de él y bloquear a los fisgones. Disponía de poco tiempo. Antes de que Úrsula abriese la boca le dio las instrucciones para que la joven intentase salir del paso, o por lo menos ...
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