1. Albast.Capítulo 25


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... retrasase la decisión de retenerla en el castillo.
    
    Un minuto después, tenía a la pareja de curiosos encima. Fingiendo no darse cuenta, estuvieron charlando un rato e incluso Úrsula se permitió hacer una broma sobre la potencia sexual de Sigfried. No sabían si aquellos dos eran una pareja que Wust había enviado a vigilarlos, aun así, Úrsula, haciendo gala de una sangre fría impropia de su edad, intervino para que ellos pudieran oírla.
    
    —Lo amo tanto, que solo pensar que puede tener otra mujer, hace que me vuelva loca de celos. Yo no puedo estar aquí a diario. Lo he intentado, pero él dice que no puede haber nadie ajeno a la organización, ni siquiera la familia. Tú lo ves a diario. ¿Sabes si se ve con alguien?
    
    —Yo... la verdad. No sé. Aquí dentro no he visto nada, pero no sé si tiene una amante o una esposa fuera. —aquella joven tenía la mente rápida y él le siguió el juego mientras se acercaba un poco más a los fisgones.
    
    —No sé si fiarme. Parezco joven, pero conozco a los hombres y sé cómo os cubrís entre vosotros. —dijo sonriendo divertida cuando consiguió tener a la pareja a sus espaldas.
    
    —Cómo si las jovencitas hermosas no fueseis igual de frívolas al descubrir el efecto que ejercéis sobre los hombres. ¿Quién sabe lo que haces en ese pequeño pueblecito? Los días se hacen muy largos, cuando hay poco que hacer...
    
    Durante un par de bailes siguieron intercambiando puyas entre giros y sonrisas, siempre con aquella pareja pegada a ellos, hasta que ...
    ... volvieron a encontrarse con Hilde y Sigfried y se intercambiaron de nuevo.
    
    —¿Lo has conseguido? —preguntó Hilde mientras se dejaba llevar a la mesa en la que estaba Lotte, esperando con claras muestras de ansiedad en su rostro.
    
    —Teníamos a aquella pareja pegada como un chicle, —señaló Marcus con la cabeza— pero he podido avisarla y luego Úrsula les ha dado que pensar y ha preparado el terreno para su actuación. Es muy buena improvisando, quizás logre convencerlos.
    
    —Menos mal. Si tengo que aguantar el baboseo de Sigfried un baile más, me da algo. —dijo Hilde— Me he pasado todo el baile apartando sus manos de mi culo. Hasta la manera de cogerme por las caderas es... me repele. He tenido que controlarme para no darle una bofetada.
    
    —Lo entiendo, pero no puedo censurarlo. —dijo Marcus, observando cómo resbalaba una lágrima de sudor por el canalillo y desaparecía en el profundo escote del vestido.
    
    —¿Acaso no entiendes que si la pillan, nosotros no tardaremos en caer también? —le preguntó la doctora entre susurros.
    
    —La chica me ha dicho que vienen el miércoles. —replicó él— Solo tenemos que aguantar tres días. Y, además, si estamos condenados, ¿No será mejor aprovechar el tiempo que nos queda?
    
    Lotte, que había estado escuchando en silencio, sonrió y entreabrió sus labios. Marcus la miró. Estaba tan seductora con aquel vestido juvenil, que realzaba aquellos pechos, que le evocó las noches en las que totalmente desnuda se abría para él, con aquella mezcla de pudor y ...
«12...456...11»