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Twinktop (2)
Fecha: 21/06/2026, Categorías: Gays Autor: Klaus, Fuente: TodoRelatos
... cuando había huecos entre los árboles se entreveía un paisaje espectacular. Justo cerca de la cima había una zona con unas mesas de picnic a la sombra y unos bancos justo en un extremo para sentarse y ver el horizonte. Desmontamos, dejamos las bicis y respiramos hondo. Estábamos solos, mirando los dos valles que se veían desde allí, al final de uno se hubiera adivinado el mar, pero al fondo estaba brumoso. - Qué bonito -dijo. - Yo estaba pensando igual, pero en el paisaje de cerca -contesté, mirándolo a él. Se dio la vuelta y me miró. Estábamos muy cerca. - ¿Te gusta desayunar queso? jaja -preguntó con gesto de inocencia y acercándose un paso. - Y a ti, ¿te gusta lo añejo? -di yo también un paso hacia él. - El vino es mejor con más años, ¿no? -ya estábamos casi pegados. - Sólo es más caro -negué con la cabeza-, que sea bueno o no, depende de lo que te guste. - Éste tiene buena pinta -dijo con mi cara ya casi encima de la suya. Me acerqué hasta besarlo. La secuencia fue: contacto ligero de labios bocas cerradas - contacto intenso de labios bocas entreabiertas - contacto intenso de labios y contacto ligero de lenguas - contacto intenso de labios y lenguas, mis manos en su nuca apretando para que no se pudiera separar, sus manos en mis glúteos apretando por si se me hubiera ocurrido separarme. No hay medida de tiempo en esos momentos, así que no sé cuánto duró esa escena. Sólo sé que, a través del almohadillado de los culottes, había dos rabos ...
... tiesos que presionaban por salir y juntarse. Nos separamos para respirar. Yo le seguía agarrando arriba y el a mí abajo. - Ven -le dije. Y nos acercarnos a la zona de picnic bajo los árboles. Eran mesas cuadradas con bancos unidos a los lados. - Sube, siéntate arriba -le ordené. - Muy limpio no está -observó. Sacudí la mesa con la mano apartando alguna hoja seca - Será mejor que te quite esto y así no manchas la ropa -y le empecé a subir la chaqueta desde la cintura. Ay qué cuerpo. Terso, mínimo vello, axilas sin pelo ninguno... - Ni el mejor queso está tan apetecible como tú -confesé-. Anda, túmbate que te hago los honores... - No quiero que se me manchen los pantalones tampoco... -dijo con falso gesto de preocupación. - Es verdad -reconocí-, que luego hay manchas que no salen... Tiene fácil prevención. Agarré los bordes del pantalón y se los bajé, casi desenrollando. Cuando bajé de la entrepierna, su polla saltó como un resorte, pero hice como que no hacía caso y seguí bajando la prenda hasta abajo para que sacara los pies. Para ese gesto tuve que arrimar la cara a su entrepierna, pero me limité a disfrutar del olor. Sacó uno y otro pie y quedó un tío que a mí me parecía el David de Miguel Ángel, sólo que con zapatillas de ciclista y calcetines, y empalmado. - Sube, ahora que tu ropa está a salvo –dije-. Te diría que estás indefenso, pero parece que estás bien armado. Túmbate. Le ayudé a tumbarse en la mesa. Decidí hacerle sufrir. - Pon ...