-
La fiesta de Zara
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos
... empresa logística china que comenzaba a operar en la zona franca del puerto de Tánger. Javier había hecho años atrás un curso avanzado de mandarín, casi como un capricho inútil, cuando soñaba con expandir su vieja empresa. Ese capricho ahora se volvió una llave inesperada. El gerente chino lo escuchó balbucear frases, revisó su CV, y en dos semanas Javier estaba contratado como supervisor de operaciones de importación. El sueldo era 4 veces mayor a lo que ganaba en IKEA. era una pequeña fortuna, que bastaba para alquilar un piso modesto en un edificio nuevo, cerca del mar, amueblarlo sin prisas, y llenar la nevera sin sentir la punzada de cada euro. El intento de Zara Zara se dio cuenta de que la ausencia no era sólo un berrinche cuando pasaron 3 días sin verlo, sin recibir un mensaje, sin oír el portazo de regreso. Intentó llamarlo al viejo número. Correo de voz. Intentó por WhatsApp. Doble tic gris, siempre gris. Una noche, casi en secreto, le escribió a Karim. “¿Dónde está Javier? Dime que está bien.” Karim le respondió seco: “Está bien. Déjalo tranquilo ya le has hecho demasiado daño.” Pero Zara no entendía de límites. Lo buscó en la IKEA. Un supervisor nuevo le explicó, sin mirarla, que Javier ya no trabajaba ahí. Lo llamó al trabajo antiguo, el que había quebrado: línea desconectada. Desesperada Trató de tirar de amigos en común, pero nadie quiso darle pistas. Sabían —o imaginaban— lo que había pasado en esa fiesta, y lo que pasó después. El segundo ...
... viernes de su silencio, Zara apareció en el bar donde Karim solía ir a ver partidos de fútbol. Lo esperó sentada afuera, en la terraza, con un gin tonic intacto. Cuando Karim llegó, ella se puso de pie enseguida. —Karim —dijo, casi dulce—. Te lo suplico Necesito hablar con él. Karim ni se sentó. La miró de arriba abajo, cansado. —Zara, suéltalo ya. —te lo suplico es mi marido y lo amo. —Su voz tembló, por primera vez sonaba menos firme. —No —respondió Karim—. Era tu marido y no lo amabas. Ella tragó saliva. —Sólo quiero decirle que… que me pasé, que las cosas se salieron de control. Que no es para…. Se cayó Karim negó con la cabeza, lento, como si le hablara a una niña. —Para ti nunca es para tanto. Pero esta vez lo perdiste Zara quiso sentarse, pero Karim ya estaba entrando al bar, dándole la espalda. Un Javier diferente Mientras tanto, Javier salía cada mañana de su piso nuevo, planchaba su ropa con calma, repasaba vocabulario de mandarín en el bus rumbo al puerto. Le habían propuesto enviarle a Shanghái por tres meses a cerrar un contrato; lo estaba pensando. No imaginaba que allí conocería a su futura esposa. Decidió viajar mientras compraba una cafetera italiana, un par de camisas nuevas y un portátil de segunda mano. Nada de lujos, pero todo suyo. Las noches las pasaba leyendo, escuchando podcasts en chino y, a veces, mirando el mar desde su balcón improvisado con una silla de camping. El divorcio Una tarde, mientras Karim le ...