1. Memorias de una peluquería 2


    Fecha: 25/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos

    ... piernas casi hasta el nacimiento o directamente tener una vista privilegiada de una bombacha clara que transparentaba algo de los vellos púbicos: sin duda, quería mostrarse.
    
    Yo estaba en el sillón principal, ya que me estaban cortando el cabello, por lo que desde mi ubicación tenía una vista privilegiada de la entrepierna en el reflejo del espejo. Cada tanto se movía y dejaba poco a mi imaginación, cruzaba levemente las piernas para volver a abrirlas. Mis ojos estaban perdidos en ese paisaje, mientras imaginaba como podía llegar a tocar esa zona. En un momento dado, mi madre se dio cuenta y lejos de llamarle la atención a Susy por su postura, me aplicó un coscorrón que me trajo a la realidad.
    
    Terminado el corte, me fui casi corriendo al baño a dedicarle una terrible paja a Susy.
    
    Habrá pasado una hora y ella apareció en el comedor, termo en una mano y mate en la otra. Pasó a la cocina y se dispuso a calentar el agua.
    
    Susy: Ale, no hay yerba en el frasco ¿me das para ponerle al mate?
    
    Alejo: si, ya voy.
    
    Miré hacia la puerta que comunicaba el comedor con el salón, y al no ver movimientos y sentir como hablaban las clientas con mi madre, me metí a la cocina. Los paquetes de yerba estaban en una alacena sobre la mesada, necesariamente tenía que pasar detrás de Susy para llegar al lugar y poder alcanzarlos, era el momento esperado: pasar rozándola y si podía, ubicarme detrás de ella para alcanzar el paquete. Así lo hice, le toqué el culo por encima de la ...
    ... pollerita y después me ubique tras ella para que me sintiera mientras bajaba el paquete de yerba.
    
    Cuando sintió como me apoyaba, se hizo hacia atrás para afirmarme el culo empujándome contra la pared del pasillo.
    
    Susy: Me miraste desde que llegué, no perdiste oportunidad de observar entre mis piernas ¿viste algo que te gustara?
    
    Alejo: los pendejos de tu concha mojada
    
    Susy: ¿te gustaría sentirlos? Meté la mano
    
    No dudé ni un segundo, la mano derecha dejó la yerba en la mesada, mientras la izquierda se perdía entre las piernas para toquetear torpemente la concha de Susy, desde atrás, separándolas un poco.
    
    Susy: apurate, que no tengo todo el día, mete los dedos.
    
    Traté de meter los dedos en la concha, pero no me resultó fácil. El elástico ancho de la tanga y el poco espacio para maniobrar entre los dos cuerpos me complicaba. Apoyó las manos en la mesada, separó un poco las piernas y así logre hundir un poco dos dedos. Los moví de manera brusca, y se quejó un poco, pero como no debían sospechar de su demora, cuando los sintió adentro, cerró las piernas y sujetándolos con una mano, se frotó rápido. El silbido de la pava nos sacó de ese momento único e interrumpió la paja que se estaba haciendo con mis dedos. Acomodó apenas su ropa y dejándome solo en la cocina se fue al baño, donde seguramente terminó lo que habíamos empezado.
    
    Minutos después, volvió a la cocina, agarró el mate, el termo ya cargado y me dedicó una sonrisa.
    
    Susy: ya veremos cuando tendrás otra ...