-
Reencuentro con Sneider - Part IV
Fecha: 26/06/2026, Categorías: Gays Autor: curioso15, Fuente: TodoRelatos
... que pueda ser feliz si me quedo donde estoy. -Llévame contigo. Mi pulso tornó una velocidad más alta. Sneider era algo que por mucho fue lujuria y deseo, fantasía y anhelación ¿Pero una realidad sólida? No sabía cómo reaccionar. -Pero ¿cómo? -Buscaré la manera, soy listo… aunque no lo creas – dijo besando mi mejilla. -No quiero que tomes decisiones apresuradas, y menos, si es por este momento. -Tal vez pueda parecer apresurada pero es lo que quiero ahora. -¿Y dejar el lugar donde viviste toda la vida? ¿Dónde tienes una oportunidad de seguir tus sueños? Digo, yo me voy porque odio ese lugar, pero tú tienes tus amigos, tu familia ¿Quieres que termine jugando fútbol los domingos contigo para mantenerte ocupado? -Suena bien si es contigo. -A veces me cuesta creer esta faceta porque nunca fuiste alguien así. Estuve contigo y te recibí rudo pero verte ahora así, suena a algo… complicado – el timbre de portería nos sacó de nuestra charla. La comida había llegado. El sonido de los empaques abriéndose rompieron el silencio ensordecedor que había entre nosotros. Di el primer mordisco, moría de hambre. -¿Entonces no crees que pueda amarte como lo has soñado? ¿Crees que alguien te amará y tratará con la misma pasión? Puedes aparentar por un tiempo pero sabes que una relación vainilla no te llenará. Y menos después de todos estos años. -Lo que digo, es que siento que estás disfrutando tanto este momento que no eres consciente de lo que dices ¿Cómo ...
... harás que funcione? -¿Importa? Ahora siento que todo lo que quieres es alejarte de mí – se levantó de la mesa y dio una vuelta. La luz del hotel era tenue, podía ver su piel morena ser tocada por esta luz cálida. Sentía un gran nudo en la garganta. ¿Era esto todo lo que quería? -No quiero que arriesgues tu futuro por una decisión que voy a tomar. -Pero yo quiero hacerlo. Sé que no lo entiendes pero ahora, lo que quiero, es estar contigo. Acá y ver qué resulta. Puedo pedir un traslado de universidad o presentarme a otro lado. Me acerqué. Besé sus labios y de repente empecé a sentirme culpable por todo esto. Teníamos 16 años y lo que habíamos construido, con todos los altos y bajos, era una historia. Su respiración se volvía pesada y no sabía qué más hacer que tocarlo. No podía ser irresponsable y dejar que el momento nos llevara a tomar decisiones de las que luego nos arrepentiríamos. -Creo que podemos pensarlo, por ahora, disfrutemos lo más que podamos – dije subiendo un poco su camiseta revelando su torso. No podía describir la sensación de excitación cada vez que desnudaba su cuerpo. A pesar de haberlo hecho cientos de veces antes, cada vez era diferente. Como si descubriera su cuerpo mil veces. Sneider comenzó a acercarse más a mí, pegándome a la pared donde empecé a sentir su erección en la sudadera. Me gustaba lo intimidado que me hacía sentir. Era todo un ejemplar exquisito, del que no me podía cansar. Al sentir sus manos en mis hombros sabía que debía ...