1. Ligando con el as de picas


    Fecha: 28/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: femerba, Fuente: CuentoRelatos

    Con el paso de los años, ya no me sorprenden las ocurrencias de mi mujer a la hora de buscar pretextos para ligar por ahí, de manera que, ese sábado en la noche, cuando salió del baño luciendo un sugerente baby doll negro, muy transparente, fue inevitable ver que tenía tatuado en sus pantorrillas, arriba de los tobillos, el famoso as de picas que utilizan los hotwives. En principio no dije nada y traté de hacerme el desentendido del tema.
    
    Pero, recostados los dos en nuestra cama, viendo la televisión, fue inevitable hacer referencia a ello, pues los movimientos de su cuerpo, acomodándose en una u otra posición, exponían a cada instante, los famosos tatuajes, hasta que, pasados unos minutos, no tuve remedio y pregunté, ¿Oye, y eso qué? Te gustan, respondió ella. Pues sí, llaman la atención. ¿Son permanentes? No, replicó ella. Están pintados con Jenna y se desvanecen naturalmente. Pero también se pueden quitar, si uno lo desea. Supuestamente pueden durar hasta tres días.
    
    Bueno. ¿Y para qué te los pintaste? Ya sabes, dijo ella, que este símbolo significa que quien lo porta es una mujer casada, con permiso para ligar con otros hombres con el consentimiento del marido. Si, eso lo sé. ¿Y? Pues que me causa curiosidad ver cómo reaccionan los hombres conmigo si me ven ese tatuaje. Ya, entendí. Tu lo que quieres es revolcarte con alguien el día de hoy. No seas tan agresivo. Hace días que no salimos y se me ocurrió que esto pudiera ser algo diferente para conocer a alguien y ...
    ... propiciar un encuentro.
    
    Puestas las cartas sobre la mesa, las intenciones eran claras. Entonces, dije, qué propones. Lo de siempre, respondió. Vamos a algún sitio, nos tomamos algo y esperamos a ver si alguien se acerca. Me parece, dije yo, sin embargo, que con la poca luz que hay en esos sitios, difícilmente se va a notar esos tatuajes. Más aun si estas vestida. Ya lo había pensado dijo ella, así que pienso no usar medias, ir con las piernas desnudas, al natural, para lucir los tatuajes y ver qué pasa. Entonces, todo planeado, respondí. Veamos qué pasa dijo ella.
    
    De acuerdo en la propuesta, ella procedió a alistarse para la ocasión. Se vistió de negro, por lo cual su piel blanca resaltaba a la vista y, claro, era inevitable fijarse en los tatuajes. ¿Será que quienes estén por ahí saben de qué se trata y se prestan para algún tipo de intercambio? Eso era lo que ella, en medio de su calentura, quería comprobar. De todos modos, funcionara o no, ya sabía yo que iba terminar teniendo sexo con alguien de su gusto.
    
    Se me ocurrió, entonces, siendo sábado, ir a un hotel frecuentado por visitantes extranjeros, muy elegante, con la excusa de tomarnos algo antes de ir a los sitios donde sabíamos con certeza que íbamos a ligar. Pero surgió en mi imaginación, la imagen de algún hombre acercándose a mi mujer con la curiosidad de saber de qué se trataban aquellos tatuajes.
    
    Como es habitual en aquellos lugares, el área de la recepción está bastante iluminada, así que procuré ...
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