1. Del odio a la envidia (3)


    Fecha: 29/06/2026, Categorías: Grandes series, Autor: Armonic, Fuente: CuentoRelatos

    ... placer, noté como mis pezones me quemaban, no sabía de donde venía esa sensación hasta que caí en la cuenta de la vela aromática, no dejaba de sentir gotas que ardían por unos segundos, el frío del hielo con el calor de la cera era una experiencia nueva que aumentaba mi excitación a unos límites desconocidos. El pequeño dolor se transformaba en ganas de más y más, hasta que dejé de sentir la cera.
    
    -Yo sé lo que quieres zorra.- dijo mientras podía escuchar el sonido de su cremallera.
    
    -No lo sabes bien, cabrón.- pensé sin llegar a responder.
    
    Me cogió las piernas por los muslos, su glande entró en mi ano furioso sin detenerse, no me importó solo deseaba que me follara. Para mi gusto era algo pequeña, pero eso eliminó el dolor dándome sólo placer. Si quería que fuera una perra lo estaba consiguiendo porque empecé a jadear como una salvaje mientras me enculaba con violencia.
    
    En ese momento movió la mano que sujetaba la media para llevar el pulgar a mi clítoris, me dejó casi sin respiración, empecé a marearme, pero era una sensación tan maravillosa que no quería que dejara de hacerlo. Fue demasiado como para resistir, me sobrevino un orgasmo tan brutal que por primera vez mis flujos salieron disparados como si hubiera ...
    ... eyaculado. Me encontraba tan ida de placer que ni prestaba atención a sus palabras:
    
    -No me equivocaba, eres una buena puta.- reía.
    
    Pude escuchar como se acercaba, rápidamente me metió la polla llenándola de semen a la vez que gemía como una búfalo, me limité a mover la lengua sobre su glande mientras se empapaba de su líquido algo espeso.
    
    -Ahora traga.- ordenó en cuanto la sacó.
    
    Nunca lo había hecho, me parecía repulsivo pero no me quedó más remedio, aguanté las arcadas como pude y lo hice.
    
    Finalmente me desató, mientras me recuperaba de la experiencia y me arreglaba para salir de allí dijo:
    
    -Tu marido se arrepentirá no solo de perderte, sino de perder su casa de la playa.
    
    Su voz volvía a ser dulce y cariñosa, le di las gracias y me marché, por el pasillo me sentía una mujer libre y feliz por lograr vengarme y pensaba en la cara de imbécil que pondría mi marido al oír la sentencia. Al pasar delante de una puerta entreabierta vi un enorme despacho, comprendí que aquella pequeña sala solo era para un tipo especial de visitas y que dijera lo que dijera estaba todo preparado, realmente sentirme dominada por aquel hombre me había dado uno de los mejores polvos de mi vida pero no tenía intención de repetirlo, por ahora no. 
«1234»