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Las aventuras de Benito y su perro “Husme” VIII
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... cuando ella no está. Con ella nunca he hablado, solo hola y adiós, y con su padre aún menos, quizás le abre saludado un par de veces en los años que llevo aquí, pero el encargado de la agencia me explico que tienen las llaves de la casa y que el cree que la chavala no es la hija del dueño, sino su amante secreta. -Es que me parece que él vive en Bruselas, es eurodiputado, funcionario del ministerio de exteriores o algo relacionado con eso, y ella está terminando la carrera de periodismo. – explico Gracia – Me lo conto Merche, la de la inmobiliaria, y parece que tienen un chalet en la playa donde están todos los veranos y muchos fines de semana, pero aquí poco ha venido su padre, o lo que realmente sea, se puede decir que desde que compraron la casa hace cinco años, vive ella sola. -Pues eso, los pocos hombres que hay en la urbanización son todos como el padre de Ana Aurelia o como el nuestro, viejos y más feos que el pecado original. – dijo ya totalmente desinhibida Manuela – Menos mal que ahora está Benito, que aún sin ser un chaval, no está nada mal ya que incluso en alguna ocasión habíamos animado a mi madre a que tuviese un rollete con él, cosa al parecer, y por lo que ha dicho Gracia, ya lo ha tenido y no solo ella. -Por lo que parece solo nosotras dos y supongo que Mun, no hemos recibido las clases relajantes del caballero aquí presente. – dijo ya totalmente desatada Manuela quizás por las dos cervezas que se había ya tomado – A ver si un día de estos, ...
... Benito tiene un hueco y nos relaja, que últimamente Mariana y yo estamos bastante alteradas. -Lo que tenéis alteradas vosotras son las hormonas. – dijo su madre riendo secundada por Gracia – Pero viendo lo descontroladas que estáis últimamente, no vendría nada mal que Benito os diese unas sesiones de “cordura” y relajación individual o conjunta. Pero eso debe de decidirlo el, si le queda tiempo en su apretada agenda, yo por mi parte solo puedo decir que no me opongo, incluso más bien me parcería una forma de consolidar vuestra madurez. -Pues como comprenderéis para mi será un placer ayudar a dos criaturas tan encantadoras como Mar y Man, como parece ser que les gusta a ellas que las llame Bea. – dijo Benito completamente alucinado por cómo se habían desarrollado las conversaciones y ante la posibilidad que parecía le estaban brindando, tanto la madre como las hijas, de comerse dos bizcochitos, según la propia descripción de Bea – Pero ni hoy ni mañana podrá ser, ya que hoy es tarde y tengo invitadas a Julia y Bea, y mañana tengo un compromiso para comer después de visitar al Notario para firmar la compra de mi nueva casa. Ya me diréis cuando os viene bien y ya que yo estoy disponible en cualquier momento, espero vuestra llamada. -Pues pasado mañana mismo. Allí estaremos después de desayunar – dijo Manuela que estaba lanzadísima y con ganas de lio – Y por nosotras no hay problema si también están Bea y Julia en esas clases para “consolidar nuestra madurez”, como las ha ...