-
Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 4)
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... entra, Fernando. No te quedes ahí fuera. –me levanto de la cama y le abro la puerta para que entre. -¿Vendrás a jugar, Esther? –se sorprende al verme con el bikini. -Me quedo en la habitación, Fernando. Esto… tengo ganas de meterme en la cama. -Ya, estás cansada, ¿verdad? -Algo así, sí. Fernando, tú querrías quedarte un rato a hacerme compañía? -¿Eh? -Para no estar sola y eso –finjo cara de pena.– Si quieres… -No, no, mis primos iban a extrañarse. Vale, adiós, hasta mañana. -Oye, al menos nos damos un besito de buenas noches, ¿no? -Sí, sí, claro. Y se va el muy tonto. Por un momento creí que venía para estar conmigo. Me habría encantado. Le habría dejado estar toda la noche conmigo. Para que nadie nos molestara, habría cerrado la puerta con llave. Por cierto, ahora que lo pienso, no sé si hay llave. Ya son las once y empiezo a desesperarme, pero por fin oigo que alguien se acerca. Enseguida aparto unos milímetros las braguitas de niña para enseñar el chichi y el ano a quien venga me tumbo boca abajo con los codos y las rodillas en la cama. Me da morbo no saber quién va a ser y ver cómo reacciona al verme en pompa para él. Me da una nalgada y luego me acaricia los muslos, me arranca las braguitas, me lame los labios de la vulva, el clítoris, el perineo, el agujerito trasero… Quiero seguir con el morbo de ignorar quién es. Él, adivinando mi juego, no me habla para mantener su anonimato. Me levanta algo las caderas de manera que el culo me quede ...
... más arriba. Todo eso me excita un montón. Acompaña sus lametones con caricias de sus dedos. Enseguida noto con gusto que me penetra con varios dedos mis dos agujeros más placenteros. Me arranca también la pequeña parte de arriba del bikini y me sorprende al ver que lo utiliza para taparme los ojos, como una venda. En este momento, esta es la única pieza de tela que me cubre algo. Por lo demás, estoy enteramente expuesta a mi secreto amante. Por un momento pienso que no sea Fernando. Pero enseguida me lo quito de la cabeza. Los dedos cada vez me acarician con más intensidad hasta que ya solo deseo correrme y sin quererlo evitar, le regalo abundante squirt que su lengua lame con placer entre una sinfonía de suspiros y gemidos. Al cabo de unos minutos de placer, él se arrodilla encima de la cama y noto que su glande húmedo se abre paso en mi boca y es entonces cuando al saborear su verga, susurro “¡Manuel!” y le empiezo a lamer y chupar deseando que se corra en mi boca. Con una mano acompaña mi cabeza hasta su barriga para meterme el pene hasta el fondo de su garganta y con la otra me acaricia los pechos. Al cabo de solo unos minutos lanza su esperma en mi boca y yo aparto algo mi cabeza porque deseo que me rocíe mi cara y sí, noto su leche en mi frente, en mi mejilla y en mi barbilla. Me relamo hasta que no queda ni una gota. Me quito la improvisada venda de los ojos. -Tito, te has corrido muy rápido hoy. -Es que he estado caliente como un mono durante todo el día. ...