1. Señora de culo fácil


    Fecha: 02/07/2026, Categorías: Anal Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos

    ... bailar con él y me senté de nuevo, yo estaba ya más caliente y peda así que ahora me senté junto a mi esposo, justo frente a nuestro invitado y atrevidamente mostré mis ricas piernas y mis muslos, al fin si me iba a coger que viera lo que yo tenía para darle. Como estaba yo frente a él y a un lado de mi esposo, solo Mario me veía de frente, y cuando mi marido no me veía, abría mis piernas dejándole ver desde mi liguero y mis medias hasta mi panochita al descubierto, pues Mario me había dejado sin calzones en la cogida que me dio en la fiesta.
    
    A estas alturas estaba yo más peda, entonces mi marido se levantó para ir al baño y nos dejó solos, hice una seña a Mario para que me siguiera a la cocina, así lo hizo; fue conmigo y me empezó a besar allí, no me dio miedo, me estremecí de un placer malsano ser cogida y que mi esposo no se diera cuenta, ya me había pasado y eso era lo que yo deseaba. Aún con lo peligroso que esto podía resultar y sin embargo estaba mojadísima con los besos de mi invitado. Al escuchar el ruido de la puerta del baño regresé a la sala, vi que mi esposo venia tambaleante de la borrachera que se cargaba, como la música seguía sonando, tomé a mi marido de la mano y le dije:
    
    —Quiero bailar contigo, papi…
    
    Al hacerlo, me moví más de la cuenta, paraba las nalgas y movía la cadera insinuante, daba vueltas para que me viera, Mario que ya estaba de nuevo en la sala; entonces mi marido me pidió que ya nos sentáramos, así lo hicimos y sonriendo muy coqueta con ...
    ... su amigo le sugerí que me sirviera otro trago con la intención de que mi esposo bebiera más y con esto se fuera a dormir.
    
    —No, espera —dijo mi esposo— creo que mejor aquí le paramos yo ya estoy que me caigo de borracho…
    
    Mario entendió la indirecta y se despidió, pero yo lo acompañé a la puerta y allí lo besé y le dije:
    
    —Quédate papi, no te vayas por favor, quiero estar contigo, ¡lo deseo!… Espérame en el jardín por favor mi vida —Mario me besó y aceptó.
    
    Yo por mi parte regresé al interior de la casa, en lo que mi marido se iba a la recámara yo me hice que limpiaba los vasos y ceniceros de la sala, me fui a la cocina e hice ruido al guardar los trastos, pero solo era para provocar que le ganara el sueño de la borrachera; hice tiempo en la cocina y subí a la recamara, mi esposo ya estaba en pijama y acostado, yo me fui todavía al baño, me quité el vestido pero conservé puesto mi liguero y mis medias, yo sabía que esto calienta mucho a los hombres. Regresé al dormitorio y mi esposo ya estaba soñando, me puse un lindo negligé de color negro nuevamente.
    
    En menos de que se los cuento corrí al lado de mi nuevo amante y me fui a sus brazos, me subió mi batita y me miro la pucha, yo estaba temblando de excitación:
    
    —Ven mi vida, ven a la cama…
    
    Me acosté de espaldas y me abrí de piernas para él, mientras yo le mostraba mi rajita mojada. Mario se desnudó, me quitó la bata y me dejo solo en medias, liguero y zapatillas. Mi bizcochito depilado brillaba de humedad, mis ...
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