-
La cajera (III)
Fecha: 04/07/2026, Categorías: No Consentido Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... ingenua. Ella no tiene nada que ver. Te la puedes seguir follando sádicamente. Se que eso te pone.- sabes que estas jugando con fuego, pero crees que puedes controlarlo. Y en segundo lugar y más importante - Ramiro continúa su discurso sin prestar atención a lo que has dicho, te desconcierta- He venido porque hasta que salga el avión quedan muchas horas y tenemos una cuenta personal pendiente, que no se salda con sicarios. Ellos solo te han preparado para mí. No pensarías en serio que ibas a desaparecer sin más. Vas a hacer todo lo que te pida. Me da igual si has utilizado a Bea. Yo la uso a menudo, al igual que voy hacer contigo está noche. Nunca había dominado a una puta tortillera, y estoy deseando hacerlo. Si te follas a mi mujer, estoy en mi derecho de que me compenses. Lo del banco y los ladrones solo era por intentar robarme. Lo de ahora es personal. Ramiro pone un maletín encima del tocador y lo abre. Ya sabes lo que contiene. Bea te ha hablado de él. Es el kit del sexo duro que emplea con su mujer. Hay de todo, desde diferentes tipos de mordazas, consoladores, látigos, plugs, esposas, pezoneras, vibradores… En fin, un terrorífico muestrario que Bea ha sentido en su persona. Tiemblas de pánico y niegas con la cabeza. Y ahora se buena chica y vamos a disfrutar de nuestra primera y última noche juntos. Quiero verte desnuda, sentir tu piel y disfrutar de tu cuerpo.- otra vez estás atrapada, dejas caer la toalla y cedes a sus caprichos. Te esposa las manos a ...
... la espalda y a los tobillos, y te pone una mordaza de dildo que llena completamente tu boca. No puedes gritar. Es un sádico, te explica para que sirve cada juguetito que usa contigo. Abusa de ti durante horas. te masturba con vibradores mientras te penetra por el otro orificio con su pene. Te azota los pechos, el culo, tu entrepierna y ningún sonido sale de tu boca. Cada vez que se corre dentro de ti, toma el líquido de un pequeño frasco y a los pocos minutos ha recuperado el vigor. Eres un guiñapo en sus manos. Te dejas hacer, no disfrutas, solo quieres que pare. No sabes ya cuantos juguetes ha usado, pero estás destrozada literalmente, y él no tiene suficiente. Está a punto de amanecer. Se sienta en la cama. Tu estas arrodillada delante de él con las manos atadas a la espalda y sujetas a un cinto de cuero que ha usado para coger impulso mientras te sodomizaba otra vez más. Te quita la mordaza de dildo y le escupes en la cara en cuanto tu boca queda liberada. Él se ríe y te pone una otra de anillo. Te retuerces tratando de evitarlo pero al final tu boca queda expuesta, abierta forzadamente. No voy a correr ningún riesgo contigo. Ahora vas a tragarte todo mi pene. Enciende los vibradores que tienes en el ano y en la vagina. Te aferra por la melena y tu boca indefensa es atravesada por su miembro íntegramente, hasta alcanzar el fondo de tu garganta. Te usa como si fueras un juguete más. De pronto notas un dolor punzante que desagarra tu piel. Mientras que con una mano ...