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La cajera (III)
Fecha: 04/07/2026, Categorías: No Consentido Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... del baño refleja tu imagen, eres preciosa, posiblemente nunca hayas sido más guapa. Es lo que tiene el dinero y los cuidados. No eres rica, pero vives a todo lujo. Te pagan todos tus caprichos a cambio de sexo y compañía. Eres una puta de lujo, una escort de alto standing. No fue fácil llegar hasta aquí. Sobre tu omóplato derecho un tatuaje de una mariposa rosa indica que no eres libre. Te lo hicieron al poco de llegar a Brasil. Tu mente ha borrado esos recuerdos, pero tu subconsciente te los devuelve algunas noches como una pesadilla infernal. Y esta ha sido una de ellas. Bajo la ducha revives el horror. Fueron días terribles que te destruyeron completamente. Al llegar a Río te estaban esperando. Ramiro te había vendido a una red de trata de blancas, y lo más curioso, había pagado para que te mantuvieran viva mucho tiempo. No quería que acabases con una sobredosis al poco de llegar o que un cliente te matase de una paliza. Sus instrucciones fueron que vivieras un verdadero infierno durante muchos años. Te recuerdas sobre una cama rodeada de decenas de hombres que entran y salen de ti, con sus caricias obscenas, sin violencia. Estas muy asustada. Luego te dejan sola, sobre la cama, atada a ella para evitar que te suicides, y cuando empiezas a dormirte, te llevan a un patio, te dan un manguerazo con agua fría. Después, mojada, tiritando y desnuda te devuelven de nuevo a la habitación donde decenas de hombres vuelven a pasar por tu cuerpo. No puedes precisar cuánto tiempo ...
... estuviste así, tal vez fueron semanas o meses. Se volvió una rutina, no había límites en las depravaciones que hacías, simplemente querías que te dejaran descansar, o mejor aún, morir de una vez. Solo los ojos verdes de Bea te mantenían a flote, y te aferrabas a su recuerdo como un náufrago al tablero en mitad del océano. Aunque sabe que va a morir, la agarra con todas sus fuerzas. Pero hoy tienes trabajo. Sales de la ducha, te secas y te arreglas el pelo y te sientas frente al tocador desnuda para maquillarte. Tienes que estar divina. Un ricachón venido de Europa quiere a la mejor escort para una fiesta privada que va a dar en una mansión. Pero antes quiere que su secretaria te valide. Has quedado en la suite del Hilton Palace a media tarde. Sabes que tus servicios son muy caros, y las excentricidades de los clientes quedan ampliamente cubiertas. Tal vez en esta ocasión la secretaria quiera catar tus habilidades antes de que lo haga su jefe. Cientos, puede que miles de hombres se han corrido dentro de ti, llenándote con su esencia, pero desde Bea, escasamente una docena de mujeres han probado tus labios, y varias son compañeras de trabajo. Hacerlo con una mujer te gusta, esperas que sea joven y guapa. Lo que darías por que se pareciera un poco a Bea. tan solo algún rasgo. La echas tanto de menos. El reflejo del espejo del tocador muestra como dos lágrimas han hecho que se corra el rímel. Te cubres el rostro con las manos y lloras desconsoladamente. Has cogido un uber ...