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La cajera (III)
Fecha: 04/07/2026, Categorías: No Consentido Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... maneja tu cabeza a su antojo, con la otra esta usando el látigo de cuerdas sobre tu espalda. Mueve esa lengua, puta lesbiana o te voy a arrancar la piel a tiras. No puedes echarte hacia atrás porque las pinzas de pezones están sujetas al aro que lleva en la base de su pene y te fuerza a estar con los labios junto a su cuerpo con su polla clavada en tu garganta. Sabes que con Bea ha hecho lo mismo, y que ella disfrutó dándole placer. Para ti es imposible. Con cada latigazo te retuerces muy pegada a su cuerpo y te esfuerzas en mover la lengua. Aumenta la intensidad de los consoladores, y el ritmo con el que mueve tu cabeza. Oyes como gime, y también sientes como los vibradores empiezan a hacer efecto. Intentas por todos los medios conseguir que se corra antes de que tú lo hagas. Pero el nota que estas muy caliente y los pone al máximo. Te contraes y resoplas. Sientes un nuevo latigazo, pero ya no hay dolor, te excita. Tus pezones duros como piedras estimulan tu deseo con cada tirón de las pinzas que los atrapan. Estas al borde del clímax. Venga zorra lesbiana, córrete. Quiero llenarte la garganta con mi semen mientras te retuerces de placer. Ya te ha contado que Bea lo hace muy bien. Unos cuantos azotes más y el orgasmo estremece tu cuerpo. Bufas y gimes mientras sientes como un líquido viscoso llena tu garganta y lo tragas desesperadamente para evitar ahogarte. La corrida es muy abundante y parte de los fluidos escapan por tu nariz mientras toses con su pene ...
... palpitando en tu garganta. Lágrimas de amargura surcan tus mejillas y se funden con las babas y semen que resbala por tu barbilla. Oyes gemir a Ramiro mientras con los últimos empellones se vacía y luego mueve lentamente tu cabeza en un vaivén, mientras su pene entra y sale de tu boca liberando sus últimas cargas. Finalmente lo extrae y te deja babeando con la frente apoyada en la cama. Te libera de todas tus ataduras, te quita la mordaza y te dice: Ahora vístete. Nos vamos al aeropuerto. Tienes que coger un avión. Llevarás mi sabor todo el viaje. Así no me olvidarás Sin maletas, sin ni siquiera un bolso de viaje, vais al aeropuerto. Hueles a semen, tu ropa interior está sucia, tu cuerpo lleno de marcas de latigazos y tus pezones hinchados por las pinzas, se marcan con claridad en la camiseta ajustada que te ha obligado a llevar junto con un pantalón que se pega a tu piel. Pareces una puta y hueles como tal. Ramiro cruza contigo hasta la zona de embarque. También tiene un billete, pero no lo usa. solo se asegura de que montas en el avión. Te ve subir al finger, y despegas hacia una nueva vida sin Bea. Solo con lo puesto y la documentación. Han pasado seis años desde aquel fatídico día. Nunca volviste a saber nada de Bea ni de Ramiro, aunque ella es la única razón que te obliga a levantarte cada día y te ha dado la fuerza necesaria para llegar hasta hoy. Te levantas de la cama, duermes completamente desnuda. Esta vez no hay nadie contigo, hoy has podido descansar. El espejo ...