1. La pareja de perros


    Fecha: 06/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Arfridio, Fuente: CuentoRelatos

    ... que Sofía también manifestaba, me hacían sentirme superior, disfrutar de ellos, sabedor de ser su Amo, el poder hacer lo que quisiera y como quisiera, me empezaba a hacer sentir orgulloso de ellos. Pero quería hacerlos sufrir, que pidiesen, rogaran benevolencia hacia ellos.
    
    Deja el paquete en el suelo, junto a ella, y rásgale sus ropas. Descálzala y arroja lo que quede de sus ropas junto a mi puerta. Y Sofía, permanece en la posición en la que estás mientras te desnudan.
    
    Pedro se afanaba en romper toda la ropa que llevaba puesta, con más o menos trabajo. Cuando terminó, la descalzó y arrojó su ropa y zapatos tal y como le indiqué.
    
    Ya puedes abrir el paquete. Saca lo que hay en su interior.
    
    De la caja salió una pala de madera de unos 30 cm de longitud, junto con una fusta de cuero plana en su extremo.
    
    Perra, dije dirigiéndome hacia Sofía, elije artículo. Perro, dirigiéndome hacia Pedro, elige el lugar. El número lo pondré yo cuando vea vuestras elecciones.
    
    Sofía eligió primero la fusta, no sé bien por cual motivo, y Pedro eligió su sexo.
    
    Tras recibir, los 50 fustazos en su sexo, no sin antes haberse equivocado en unas pocas ocasiones, su sexo se mostraba de un rojo intenso. Las lágrimas que le brotaban de sus ojos, y se deslizaban por sus mejillas, dejaban una serpenteante línea negra, del maquillaje.
    
    Bien, Perra, espero que hayas disfrutado como yo hasta ahora. Es el turno de la pala. Pero ahora elegiré yo. Mientras, mantén tus piernas separadas para ...
    ... que pueda ver lo bien que luce tu coño y lo caliente que me pones. Mantén también la cabeza mirando hacia arriba y tu boquita bien abierta, mientras tus manos se entrelazan por detrás de tu cuello y bajo ningún concepto se te ocurra cerrar los ojos. Perro, coloca la fusta entre sus manos y colócate de rodillas junto a ella, piernas separadas y los brazos tras tu cabeza.
    
    El frío y gélido aire azotaba los ya desnudos, temblorosos y desprotegidos cuerpos de mis acompañantes. Sus pieles se erizaban, los pezones se endurecían y el vaho incesante de sus cavidades respiratorias se condensaba en el aire helado. El termómetro del coche indicaba los -3 grados que había en el exterior, un verdadero infierno, mientras yo disfrutaba de su sufrimiento en el acogedor calor que me proporcionaba la calefacción de mi coche.
    
    Cornudo de mierda, dije dirigiéndome hacia Pedro, con voz autoritaria. Ahora serás mis manos frente a esa Perra cachonda que tienes junto a ti. Coje la pala y comienza a disciplinarla de abajo hacia arriba con 15 azotes en cada parte de su cuerpo. Sus gemelos, su culo, la cara interna y externa, anterior y posterior de sus muslos, su vientre así como su espalda, y cuando llegues a sus pechos, quiero que toda esa baba que te sale de la boca y riega tu cuerpo hasta tu polla, la restriegues por ellos. Se la expandas amasándolos, estrujándolos, quiero que le agarres sus pezones y la hagas gritar, retorcerse, y después los lamerás, y a mi señal, comenzarás a azotar cada uno ...
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