1. La pareja de perros


    Fecha: 06/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Arfridio, Fuente: CuentoRelatos

    ... espalda, y no la podrás tocar. Fóllale esa boca, métesela hasta lo más profundo de su garganta, que se atragante, que tosa, y que tu semen chorree sobre sus pechos. Por cierto, perra, de rodillas y las manos en la espalda también. Quiero verlo gemir, correrse y que te folle esa boca. ¡¡Empezad!!
    
    Arrodillada delante de él y con sus manos en la espalda, comenzó lamiendo su polla flácida y húmeda. El poco calor que salía de su boca, le provocaba pequeños espasmos, que iban haciendo junto con la lengua de Sofía, que fuese aumentando de tamaño y grosor. Mientras tanto, Sofía alternaba la lengua con sus labios y la iba recorriendo desde su base hasta su glande, y lubricaba bien sus huevos.
    
    La boca de Sofía, y la saliva que caía de Pedro, mostraban una polla reluciente al reflejo de los faros. Sofía comenzó a introducirse el miembro de Pedro en su boca. Lo lamía con gusto, deseo, y lentamente comenzó a hacerle una mamada preciosa. Se podía observar cómo jugaba con su glande, lo envolvía con su lengua, y jugaba con la mezcla de la saliva de los dos. Lentamente fue aumentando el ritmo, a la par que Pedro comenzaba a penetrarla oralmente, cada vez con más intensidad y violencia.
    
    Sofía, se atragantaba, tosía, pero hacía hincapié en que se corriera lo antes posible, y sentir algo de calor en su boca. El vaho que emitían, reflejaba que todo estaba a punto de acabar.
    
    Perra, ahora cuando se corra en tu boca, lo mantendrás en ella y a mi orden se lo depositarás en su boca al ...
    ... cornudo ese.
    
    Momento después, Pedro no tardó en correrse en la boca de Sofía, llevaba semanas sin tocarse ni correrse, aguardando la cita de ese día, lo que provocó una copiosa corrida en la boca de su mujer.
    
    Saboréalo y deposítalo en su boca. Después acércate al coche y recoge otro paquete.
    
    Abrí la puerta y le indiqué que recogiese el paquete que estaba depositado en el asiento junto a mí. La sensación del calor del habitáculo le hizo permanecer encima de mí, con su coño depilado y congelado a la altura de mi mano. Momento que aproveché para acariciarlo y ver que, a pesar de todo, estaba mojado. Le introduje dos dedos y la comencé a masturbar.
    
    Ella gozaba, mientras que el cabrón permanecía fuera con evidentes signos de estar pasándolo realmente mal.
    
    ¡ya basta!
    
    Y dicho eso le retire de golpe los dedos de su interior dando unas cachetadas sobre su colorido culo, provocando unos gemidos de dolor.
    
    Vuelve junto a ese cornudo, arrodíllate de nuevo, abre la caja y pon lo que hay en su interior en el lugar que le corresponde.
    
    La caja contenía una jaula de castidad para la polla de Pedro, junto a un cinturón que debería de colocarle alrededor de su cintura.
    
    Bien, ahora, acercaros los dos al coche y colocaros las esposas que tenéis en los asientos, junto con los antifaces. Os tumbareis en el asiento de atrás en un perfecto 69, y como a él no se la vas a poder chupar en condiciones, alternaras los besos negros con lo que puedas lamerle la polla y sus huevos. Y ...