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La aprendiz de puta
Fecha: 08/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peli, Fuente: CuentoRelatos
... primera vez los maravillosos pechos de Jenny a través de la camisa desabrochada. No solo por su belleza, sino por la sensualidad con que su compañera se los estaba acariciando, masajeándolos con cariño a la vez que retorcía sus gruesos pezones entre sus largas uñas. Luego la puta le dio la vuelta, poniéndose delante suya, y de espaldas a nosotros, para darle el beso mas largo y sensual que yo haya visto jamás. Devorándole los labios con un ansia y frenesí que me tenía tan perplejo como excitado. Supongo que a mis amigos les pasaría igual, pues Juan tenía la voz algo ronca cuando le hizo a Paco una pregunta que se me quedo grabada en la cabeza… -¿Pero tú no decías que las putas nunca besan? A lo que mi amigo respondió, con la voz también enronquecida… -A nosotros no, idiota, pero entre ellas ¿por qué no? Hasta ese momento había creído que la frase era un tópico, sacado de la escena aquella de Pretty Woman, pero si Paco lo decía debía de ser cierto. Ya les digo que esa escena se me quedo grabada, pero en ese momento estaba mucho mas pendiente de lo que tenía delante. Pues Jenny, a pesar de seguir con los ojos medio cerrados, estaba empezando a devolver el beso a su compañera con idéntica pasión con que lo recibía, aferrándose a sus nalgas desnudas mientras se devoraban mutuamente. Fue la otra puta la que, después de despojar a Jenny de su camisa, rompió el increíble beso. Deslizando sus labios poco a poco por su cuello hasta alcanzar su seno izquierdo. No se ...
... anduvo por las ramas y en cuanto lo tuvo a tiro se lío a besarlo por todas partes, ascendiendo por la divina colina hasta llegar al pezón, y devorarlo luego con ansia. Jenny le dejaba hacer, sujetándole amorosamente la cabeza mientras la otra, con el culo en pompa hacia nosotros, empezaba a quitarse su tanga hábilmente. Aun no sé como pudo sacárselo por los tobillos sin caerse y sin dejar de amamantar del grueso pezón de Jenny, pero lo hizo. Separando a continuación sus piernas para que todos tuviéramos una buena vista de su almejita depilada, donde pronto empezó a deslizar uno de sus largos dedos. La puta metía la mano entre sus piernas, hasta alcanzar la parte de arriba de sus nalgas, y después deslizaba el dedo del medio lentamente por toda la rajita, hasta sacarlo por delante. Repitió la operación varias veces, mientras alternaba entre un pecho de Jenny y el otro, saboreando sus gordezuelos pezones con un hambre infinita. Luego, a la vez que bajaba la cabeza, fue besándola por toda la barriga, deteniéndose un instante en su ombliguito antes de llegar donde ella quería. La puta, ya arrodillada a los pies de Jenny, tardo solo unos segundos en despojarla de su tanga. Fue tan rápido que ni tan siquiera lo vi, claro que yo estaba mirando tan fijamente los pechos brillantes de saliva de Jenny, que subían y bajaban hipnóticamente al ritmo de su respiración agitada, que no es de extrañar que me lo perdiera. Tampoco lo es que Jenny tuviera la respiración alterada, ni ...