1. Compañeros - Capítulo 19: Yogurines


    Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... Se aseguraron de ir “presentables” pero cómodos; no sabían bien qué código seguir para un sitio así.
    
    —Igual nos piden ir en cuero y con máscaras —bromeó Luis mientras se echaba colonia.
    
    —Calla, capullo —soltó Arnau riendo, aunque se notaba cierto temblor en su voz—. Estoy por buscar en Google “dresscode club liberal”.
    
    —Déjalo, déjalo… Mejor que sea sorpresa —dijo Jordi, metiendo condones en su cartera—. Pero llevad provisiones, por si acaso… ya sabéis.
    
    Luis ya había guardado un par también; después de anoche, no pensaba ser el que se quedara sin goma en caso de suerte.
    
    Antes de lanzarse a lo desconocido, decidieron tomar algo para hacer tiempo. Pararon en su bar habitual cerca del colegio mayor, una taberna con música indie que frecuentaban. Allí pidieron unas cervezas y brindaron:
    
    —Por las locuras espontáneas —dijo Jordi, alzando su jarra.
    
    —Porque no nos echen a patadas del puticlub ese —añadió Arnau en broma, haciendo reír a los otros.
    
    —Y porque si nos echan, que al menos nos llevemos una buena anécdota —remató Luis, chocando su vaso con los de ellos.
    
    Bebieron entre risas. Los tres notaban un cosquilleo de nervios en el estómago que la cerveza apenas calmaba. Hicieron especulaciones descabelladas: que si entrarían y habría una orgía en medio de la sala, que si estaría lleno de señores con bigote en bata de seda, que si se encontrarían allí a alguna profesora de la facultad. La conversación subió de tono, fantaseando con qué harían si veían a ...
    ... dos tías liándose, o si se les acercaba una pareja ofreciéndoles unirse. Entre chiste y chiste, Luis notó que todos estaban ya algo cachondos con la idea. Al fin y al cabo, con dieciocho años y la mente en ebullición, la expectativa de algo sexual (por muy loco que fuera) les tenía las hormonas revolucionadas.
    
    Sobre las once decidieron que era momento de ir. Jordi, que se había informado en un foro, les indicó la dirección de un supuesto local liberal en un barrio discreto. Tuvieron que tomar un taxi, pues quedaba lejos para ir andando. Durante el trayecto, casi no hablaron, solo se miraban y reían nerviosos cuando el taxista no los veía. Esto va en serio, pensaba Luis, sintiendo su corazón latir rápido. Después de lo de anoche con Emily, creerías que estaría más tranquilo; pero no, la incertidumbre de lo desconocido le hervía la sangre entre miedo y excitación.
    
    El taxi se detuvo en una calle residencial tranquila. A simple vista no se veía ningún cartel llamativo. La dirección los llevó a un portal con la puerta entreabierta. Un tenue reflejo rojizo se escapaba de unas cortinas en el interior.
    
    —Creo que es aquí —susurró Arnau, tragando saliva.
    
    —Vamos pa’dentro, ¿no? —dijo Luis envalentonándose. Era el primero en la fila. Empujó la puerta. Dentro había unas escaleras que bajaban a un sótano. Conforme descendían, la luz roja se hacía más intensa. Se escuchaba una música electrónica suave, de fondo, y un rumor de conversaciones. Al final de la escalera, un hombre ...
«12...111213...30»