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La cachonda amiga de mi madre
Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: MaduritaxLover, Fuente: CuentoRelatos
Saludos, lo que a continuación os contaré fue la historia real que me ocurrió hace algunos meses, vivo en la capital de España y soy un chico de 21 años, alto, pelo corto, delgado, pectorales marcados… vamos que no estoy nada mal, aunque sé de sobra que hay muchos más tíos que están mejor que yo. El caso es que soy a primera vista bastante resultón para las mujeres, esto me hace no tener excesivos problemas a la hora de encontrar un ligue o un rollo, un polvo de una noche con alguna chica de mi edad en mis múltiples recorridos por las discotecas, pubs y locales de moda de la ciudad. Mi madre se dedica a hacer arreglos de ropa por el barrio, coser los bajos de los pantalones, arreglar faldas, y yo muchas veces me encargo de hacer los recados, porque mi madre no tiene mucho tiempo. Aquella tarde estaba yo aburrido en casa, había terminado de estudiar y estaba chateando un rato en un canal de sexo intentando pasar el rato y solventar el aburrimiento cuando mi madre me mandó a que fuese a entregar una falda que mi madre le había arreglado a una amiga suya. Me encantan las mujeres maduras y gracias a esto he podido conseguir conocer a muchas maduritas atractivas de mi barrio, dependientas de tiendas, la mujer de la mercería de la esquina, la estanquera, y mujeres que trabajan en el mercado. Todas ellas han servido en mi imaginación para hacerme unas pajas antológicas y tener todo tipo de fantasías y posteriormente en la realidad todo tipo de experiencias con mujeres ...
... maduras. Mi madre me dio la bolsa con la falda y me dijo que Angelines, la mujer del mercado que tiene un puesto de frutas y es la encargada, me tenía que dar el dinero que costaba el arreglo de la falda (unos 20 euros), por lo visto era algo complicado. Me encaminé a casa de Angelines, a dos minutos andando de mi casa. Me abrió la puerta esa señora que tantas pajas me había “obligado” a hacerme. 55 años, pero muy bien conservada para su edad. Pelo con algunas canas, gafas, me resultaba muy morbosa, además era bastante adinerada, y muy viciosona porque en el barrio tenía fama de ser un poco zorra desde que se quedó viuda cuando yo tendría unos 10 años o así. Pero desde siempre me he sentido muy atraído hacia ella. —Hola cielo, qué guapo estás. —Sólo faltaba que me dijese eso para que mi mente empezase a cavilar. —Hola, Angelines, que traigo la falda que te ha arreglado mi madre ¿qué tal? —Muy bien, aquí estoy sola, que estaba terminando de hacer unas cosas. Le pregunté por su hijo Andrés, el cual tenía mi edad, su hijo era un poco amanerado, pero nunca he llegado a saber si era gay o no, no lo sé. La verdad es que me da igual. Le dije que estaba tan guapa como siempre, es cierto que hace muchísimo que no la veía y ver a ese pedazo de mujer en sus plenos 55 años, me levantó “la moral” de una forma impresionante. Muy amable ella me ofreció tomar un refresco el cual acepté gustosamente. Me dijo que iba a salir y que la había pillado apunto de meterse en la ducha. Me ...