1. La cachonda amiga de mi madre


    Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: MaduritaxLover, Fuente: CuentoRelatos

    ... dijo que me tomase tranquilamente el refresco, hablando con ella. La dije que qué planes tenía y bueno como se iba a quedar sola, me ofrecí a proponerla que por qué no íbamos al cine a ver una película y luego a tomar algo. Se quedó un tanto extrañada, pero creo que enseguida adivinó (no es tonta , que yo, aquel chico inocente que ella conocía desde que yo tenía 5 años, ya no era un niño, yo ya estaba hecho todo un hombretón.
    
    Aceptó gustosamente no con cierto reparo por si alguna amiga la viera con un joven de 21 años recién cumplidos qué iban a pensar (envidia seguramente). La dije que quería ver, eligió ella la película (la verdad es que la película me importaba más bien poco, lo único que en mi mente cabía era la oportunidad de cumplir mi sueño de calentar la cama de esta madurita que me ponía a mil por hora).
    
    Ella se vistió, y no pude evitar acercarme a la ducha que dejó la puerta entreabierta y cuál fue mi sorpresa al verla enjabonarse sus pechos bien dotados y para nada caídos a pesar de la edad, se mantenían bien firmes y jugosos. Empezó a pasar la esponja por su coño y seguidamente a tocarse y acariciar sus senos con una mano mientras con la otra se tocaba el coño inclinándose un poco e incluso creo que se estaba metiendo un dedo en el culo. Esta tía se estaba masturbando y no sabía si era porque sabía que presuntamente yo estaba en el salón escuchando música y viendo la tele, o porque realmente le había excitado mi presencia.
    
    No pude evitar sacar mi polla ...
    ... de los pantalones y pegarme una paja de campeonato, no llegué a terminarla, lo cual fue peor porque estuve caliente durante toda la tarde. Se visito y se puso elegantísima. Bajamos al garaje donde cogimos su todo terreno y nos fuimos a unos cines bastante grandes de las afueras, era la última sesión la de las diez, y nos sentamos en una de las ultimas filas y viendo la película, pude ver como a través de los destellos de luz se marcaban unos pezones duros a través de su blusa blanca y se podía ver de reojo su seno izquierdo puesto que no se había puesto sujetador, la verdad es que sus tetas aguantaban bien sin sujetador.
    
    Al terminar la película la llevé a un pub, lujoso, donde nos tomamos una copa, es un pub donde maduritas elegantes van a ligar con jovencitos con pelas (no es mi caso) aquí en la capital. Tomamos una copa y la empecé a tirar los tejos de manera más descarada diciéndola lo guapa que era y que tenía un cuerpo realmente precioso y que se conservaba demasiado bien para tener la edad que tenía.
    
    —Pero qué dices… si ya estoy casi hecha una abuela
    
    —Venga Angelines, no digas tonterías, si estás en la flor de la vida, a mí me encantas (estuve tentado de decirla que se pone como un misil cuando la veo pero decidí lógicamente que era mejor no ser tan basto).
    
    La saqué a bailar, y bailamos agarrados una canción lenta, no dábamos para nada el cante porque a nuestro alrededor había muchas más parejas de mujeres de 40 a 60 años bailando o charlando, o tomando una ...