1. Casado con Raquel (2)


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Spintria, Fuente: CuentoRelatos

    ... tras orgasmo. No le mentí. Le dije, entre frenéticos besos y lamidas, que sí.
    
    —Demuéstramelo…
    
    Le enseñé mi erección. Mi polla estaba lista para explotar.
    
    —No, quiero que me lo demuestres de verdad…
    
    No sabía a qué se refería.
    
    —Córrete para mí…
    
    Empecé a masturbarme de nuevo.
    
    —No, no te toques… Deja que tus pensamientos te lleven a alcanzarlo… Ten en tu cabeza la imagen que más te excite y deja que ocurra…
    
    Cerré los ojos y, mientras mi lengua se enterraba en su vagina, por mi cabeza volvieron a pasar las imágenes de los hombres follándola, uno tras otro. Igual que un esclavo obedeciendo los deseos de su Ama recordé como iba a por más pollas para Raquel.
    
    Mi polla estaba que explotaba y con mi cara presionada contra su sexo, mi lengua hundida en lo más profundo de su vagina y el recuerdo del sabor del semen teniendo que limpiarlo todo hasta volver a saborear sólo la esencia de Raquel la sensación fue de tal magnitud que en ese momento me corrí en las sábanas sin haberme tocado.
    
    Gruñí al eyacular y no pude seguir lamiendo debido a los espasmos de mi polla.
    
    —Te has corrido… Me haces tan feliz… Sigue comiéndome… Tu lengua es lo mejor…
    
    Descansamos abrazados cuando Raquel se corrió también, pero era ...
    ... ella quien me sostenía a mí mientras yo besaba su pezón.
    
    —Me tratas tan bien que me siento una reina contigo. Nadie puede reemplazarte por mucho que lo intenten… Ni un hombre, ni cien hombres, ¿y sabes por qué?
    
    —No Raquel… —Musité retirando mi boca de su pezón.
    
    —Porque me has dejado conocer tu yo más íntimo, porque no tienes secretos para mí… ¿No te sientes liberado?…
    
    Con anterioridad siempre era Raquel quien tenía la necesidad de que la abrazara, pero ahora era yo quien encontraba confort en sus brazos.
    
    A Raquel le gustaba especialmente que volviera a tener una erección mientras me hablaba de nuestra forma de vida y, en particular, la forma en que hacíamos el amor.
    
    —Es única…
    
    Raquel me dejaba ponerme sobre ella e intentar volver a hacer el amor como antes, largas sesiones amatorias, pero era tan difícil para mí ejercer de nuevo el autocontrol necesario para lograrlo.
    
    —No te corras… Todavía no… Estoy casi a punto…
    
    Por supuesto no llegaba a conseguirlo, pero Raquel no se enfadaba por ello pues terminaba comiéndola. Las pocas veces en que sí conseguía aguantar hasta que ella orgasmara se mostraba igual de feliz.
    
    —Qué bueno eres conmigo… Aguantando hasta el final… Estoy orgullosa de tí… Ahora, cómeme toda… 
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