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El detective ( Vigilando a una joven ) 23 capítulo
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos
... hacía sobre Pablo y comprobar que el padre de Fátima estaba contento de saber quién era ese chico que estaba con su hija. —Me gustaría hacer una comida con ellos y poder conocerlo. Estoy seguro que es un buen chaval teniendo al padre que tiene. —Gracias. Seguro que mi hijo es bastante mejor que yo y me siento muy orgulloso de él —No pudo evitar decirle al pensar en las veces que había follado con Fátima —. Creo que ya no será necesario seguir con la vigilancia de su hija. —Yo también lo creo, Ernesto —Lo miró pensativo —. No creo que sea plato de buen gusto tener que vigilar los pasos de la novia de un hijo. —No es necesario seguir vigilándola. Si tuviera una mínima duda de que hiciera falta, dé por sentado que seguiría haciéndolo, aunque me costara. —Me alegra saber que seguiremos en contacto gracias a nuestros hijos. —Sebastián. Una última cosa —le dijo Ernesto manteniéndole la mirada —. Tarde o temprano te vas a enterar y prefiero decírtelo yo. Quiero que sepas que Julia y yo estamos juntos. —¡Vaya! Precisamente he estado pensando en ella a raíz de lo de Eduardo. Como te dije, necesito de alguien de confianza para ocupar el puesto de ese malnacido y creo que ella cumple los requisitos necesarios —Le sonrió —. Julia es muy buena chica y me alegra saber que estáis juntos. Me gustaría reestructurar la empresa y cuento con su colaboración para ello. —Estoy seguro que ella estará encantada de poder ayudarle. —Le propondré ocupar el puesto de Eduardo, ...
... y a Marisa, su secretaria, la pondré como secretaria mía. Escuchar su nombre le hizo recordar lo sucedido el fin de semana y el morbo tan intenso que le hacía sentir la compañera de su chica. —Espero que no le afecte lo de Eduardo —le siguió diciendo Sebastián —. Como te comenté, sé que mantenían relaciones sexuales, pero no sé cuánta parte de culpa podía tener ella o si lo hacía por verse presionada por él. —Ya sabe cómo era Eduardo —le dijo Ernesto intentando excusarla —. No me extrañaría que la amenazara o usara artimañas de lo más rastreras con ella. —Por eso quiero darle una oportunidad. Me parece una buena chica. Cuando se despidieron en la puerta de la cafetería, Sebastián, agradecido por todo, no dudó en darle un abrazo a Ernesto y, prometiéndose verse pronto, se separaron estrechándose con fuerza las manos. Al llegar al coche revisó el teléfono y vio que tenía un mensaje de Tamara. Tamara: “Hola. No puedo dejar de pensar en este fin de semana y me gustaría verle. ¿Podemos quedar?” Al leerlo no pudo evitar sentir una erección recordando lo ocurrido con esa joven. Recordó que Julia había quedado con Marisa para ir de compras y el recuerdo de esa joven pelirroja ofreciéndole el ano para que se lo follara le hizo contestarle. Ernesto: “Hola, Tamara. Esta tarde tendré libres un par de horas y si quieres podemos vernos.” Tamara, emocionada al leer el mensaje le contestó enseguida. Tamara: “Genial. Por favor, no le diga nada a Julia ni a ...