1. El detective ( Vigilando a una joven ) 23 capítulo


    Fecha: 21/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos

    ... Marisa. Me daría vergüenza que lo supieran. Le mando una foto.”
    
    Al abrir la foto Ernesto suspiró y tuvo que acomodarse la polla por la presión que esta hacía sobre el pantalón.
    
    La joven, delante de un espejo que supuso que sería su habitación, estaba girada y le mostraba sus nalgas apenas tapadas por una braguita rosa. Bajo la foto una escueta pregunta cargada de intenciones.
    
    “¿Me las quitará usted esta tarde?”
    
    Ernesto, contestó excitado.
    
    Ernesto: “Si. Te las quitaré y te haré lo que desees.”
    
    Quedar con esa joven a escondidas de Julia le provocaba una intensa sensación de nerviosismo. Que esa joven lo buscara para que volviera a follarla le hacía sentir excitado y cuando llegó al piso le mandó la ubicación.
    
    La joven no tardó en llegar y al verlo lo abrazó visiblemente nerviosa.
    
    —Gracias por querer quedar conmigo —le dijo besándolo con timidez —. Le dije a mi novio que iría al gimnasio.
    
    Ernesto, al sentir el cuerpo de Tamara pegado al suyo, volvió a excitarse y le pidió ir al salón.
    
    —Estás preciosa —le dijo mirándola de arriba abajo.
    
    —Gracias —Lo miró y sus ojos brillaban de deseo —. Pensé que le gustaría verme con esta minifalda.
    
    La prenda de color azul apenas tapaba sus muslos y a Ernesto le impactó el contraste de su rostro aniñado e inocente con esa prenda tan sugerente.
    
    —Tienes unas piernas preciosas, cariño.
    
    Sentándose en el sofá, Tamara lo miró y no cruzó las piernas dejándole ver las braguitas rosas.
    
    —Son las de la foto —le ...
    ... dijo al sentir la mirada de Ernesto sobre la prenda íntima —¿Le gustan? —le preguntó abriendo las piernas para mostrárselas mejor.
    
    —¡Joder! Me encantan, Tamara —contestó arrodillándose frente a ella.
    
    Sus muslos abiertos parecían estar pidiéndole a gritos que los acariciara y que hundiera la cara entre ellos y Ernesto posó la mano sobre ellos para tocarlos y al hacerlo estos se abrieron haciendo que la tela azul se recogiera en la cintura.
    
    La prenda íntima comenzó a oscurecerse donde la vulva se dibujaba en la tela y no pudo evitar acercar la cara para respirar profundamente arrancando un suspiro de deseo de la joven.
    
    —Me da tanto morbo que se excite tanto conmigo… —le dijo Tamara acariciándole la cabeza mientras lo sentía olerle las braguitas.
    
    —Tú también me das mucho morbo, Tamara —le dijo y hundió la cara contra la prenda sintiendo como los flujos que traspasaban la tela le mojaban la cara.
    
    —¡Dios! Espere —Apartó la tela a un lado y le mostró el coño —. Hágalo directamente sobre mi coño.
    
    —¡Joder! Es preciosa —le dijo antes de volver a hundir la cara contra la vulva empapada.
    
    La joven no tardó en encorvar la espalda al comenzar a correrse contra la boca de ese hombre que tanto la excitaba y agarrándole la cabeza sentía como los chorros que expulsaba eran recibidos con agrado en la garganta de Ernesto.
    
    —¿Me deja mamarle la polla? —le preguntó cuando el temblor del cuerpo fue disminuyendo.
    
    —Claro.
    
    Lo hizo sentarse en el sofá y con urgencia por ...
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