1. Después de la cena parte 4


    Fecha: 23/07/2026, Categorías: Otros Textos, Autor: Janda, Fuente: TodoRelatos

    ... sin decir palabra. El baño era moderno, con paredes de vidrio y una ducha amplia. Laura abrió el grifo y dejó correr el agua caliente, que empezó a llenar el ambiente de vapor. Entró primero, sin prisa, dejando que el agua se deslizara por su piel.
    
    Carlos entró detrás de ella. El agua caliente lo envolvió de inmediato, pero fue el cuerpo de Laura lo que le hizo contener la respiración.
    
    Ella se giró lentamente, con el agua mojando su cabello rizado, que ahora caía pesado sobre sus hombros y espalda. Sus ojos, brillantes, lo miraban con una mezcla de lujuria y desafío.
    
    —¿Sabes qué fantaseé una vez? —le dijo mientras se acercaba.
    
    —¿Qué?
    
    —Que me tomaras así… contra la pared… con el agua cayendo… mientras yo te decía que no… pero en realidad no quería que te detuvieras.
    
    Carlos sintió cómo esa frase lo endurecía de inmediato.
    
    Ella se volvió, apoyando las manos contra la pared húmeda, arqueando la espalda y girando apenas el rostro, lo justo para mirarlo por encima del hombro.
    
    —¿Lo harías?
    
    Carlos se acercó por detrás, sus manos recorriendo su cintura mojada, bajando hasta su sexo. La acarició con firmeza, sin palabras. Ella gimió suave, empujando hacia atrás.
    
    Él la empujó con suavidad contra el azulejo caliente, la sujetó con una mano en la cadera, y la penetró de golpe.
    
    Laura se estremeció. El agua resbalaba por ambos cuerpos, mezclándose con el sudor y el deseo. Sus gemidos eran ahogados por el vapor, sus movimientos rápidos, salvajes. Él ...
    ... embestía con fuerza, una mano en su cuello, otra en su cintura, marcando el ritmo.
    
    —¿Así te gusta? —jadeó él.
    
    —Sí… —gimió ella—. Más… no pares…
    
    La tomó más fuerte, más profundo. Los golpes del cuerpo contra la pared eran húmedos, rítmicos. Laura se sostenía como podía, el placer creciendo en oleadas. Cuando se vino, su cuerpo tembló entero, con un gemido bajo que se perdió entre el vapor.
    
    Carlos la siguió segundos después, empujando una última vez, con un gemido contenido mientras se vaciaba dentro de ella.
    
    Quedaron así unos segundos, uno pegado al otro, el agua aún corriendo sobre sus cuerpos exhaustos.
    
    Luego, Laura se giró lentamente, le pasó las manos por el pecho y dijo:
    
    —La próxima… es tu fantasía.
    
    Carlos sonrió. La besó.
    
    Y supo que no quería que esa noche terminara nunca.
    
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    "Después de la cena – Parte 9: La fantasía de Carlos"
    
    Después de la ducha, aún desnudos y envueltos en el calor del baño, Laura lo miró con una sonrisa que mezclaba curiosidad y deseo.
    
    —Ahora te toca a ti —susurró, acercándose a su oído—. Dime qué fantaseas cuando estás solo… cuando piensas en mí.
    
    Carlos tragó saliva. La tenía frente a él, desnuda, húmeda, entregada.
    
    —Fantaseo con tenerte vendada… sin que puedas verme… sin que sepas qué voy a hacerte.
    
    Los ojos de Laura se encendieron.
    
    —¿Y qué más?
    
    —Fantaseo con atarte las muñecas. Con hacerte rogar por mi boca. Por mis dedos. Por mí. Pero no dejarte tenerlo… no hasta que estés suplicando de ...