1. Me como a un colágeno (sobrino de mis jefes)


    Fecha: 24/07/2026, Categorías: Hetero Autor: AnaOG1984, Fuente: CuentoRelatos

    ... se me abalanzó y me besó, arrinconándome contra un pequeño clóset; me manoseaba toscamente. Me resistí un poco, aunque eso era lo que yo quería.
    
    -No, Saúl, espérate.
    
    -No te hagas, Ana, me te has apretado desde el año pasado; pero tienes tantas ganas como yo.
    
    -Podría ser tu mamá –él seguía besándome y manoseándome-.
    
    -Pero no eres, chinga, eres una vieja que está bien buena y que me quiero dar (coger).
    
    -No, Saúl –yo estaba calentándome bastante-.
    
    -Entonces por qué tanta sonrisita y ojitos en la oficina, ¿eh? Para qué me mandaste esas pinches fotos, Ana, ¿si no es para que viniera y te cogiera?
    
    -Para que me creyeras que estaba acostada.
    
    -Ni madres, Ana; andas caliente y quieres que te coja –agarró mi mano y la puso en su paquete- ¿ya viste cómo me tienes? ¿No se te antoja un colágeno, Ana? –me besó el cuello y lo mordisqueó; eso me súper calienta-.
    
    -Pero no digas nada, eh. Va a ser nuestro secreto, Saúl.
    
    -Igual que es secreto que se las das a varios cabrones; ¿o creías que no sé de mis tíos? ¿O de Hugo? ¿O de Abraham?
    
    -No soy un culero, pero tampoco pendejo, Ana; también vas a ser mi puta; o me las das o se entera quien se tenga que enterar –esa actitud me sorprendió-sácamela y mámamela, Ana; eso hice, se la saqué, me hinqué y empecé a mamársela-.
    
    -Ay, no chingues, pinche Ana, ¡qué rico te la devoras!
    
    -Mmmmm… -la verdad una verga joven sabe y huele diferente, empezó a desvestirse y luego me cogió la boca-.
    
    -Ándale, cómetela ...
    ... todita, Ana; así, chiquita, así.
    
    -Mmmm…
    
    -¿Ya ves como si andabas con ganas de verga? –me puso de pie, me quitó la camisa-.
    
    -Vamos a la sala.
    
    -No, quiero cogerte aquí, en tu cama. Siéntate en la cama y quítate el brasier, quiero ver bien tus tetas -lo hice, él se desnudó mientras me veía; tenía la verga bien tiesa- ¿Te gusta? ¿Se te antoja, Ana? –asentí-.
    
    -Ven quiero saborearte más.
    
    -¿Me quieres mamar la verga?
    
    -Sí, quiero mamarte la verga –se acercó, se la agarré, la olí, la lamí y después empecé a mamársela- mmmmm…
    
    -Esos culeros que te cogen tienen razón; la mamas de poca madre.
    
    -¿Eso te dicen? Mmmmm…
    
    -Sí y que coges bien pinche rico.
    
    -¿Qué más?
    
    -Que te gusta por el culo. ¿Es cierto, Ana, te gusta por el culo? –asentí-ándale, déjame oírte.
    
    -Mmm… me gusta que me den por el culo, Saúl; ¿has cogido por el culo?
    
    -No.
    
    -Es riquísimo… mmmm… -en ese momento se hincó, me quitó la tanguita, me acercó a la orilla de la cama y empezó a comerme la panochita-.
    
    -Traes recortadita la puchita, Ana…
    
    -¿Te gusta así?
    
    -La neta me da igual, pero se ve muy rica…
    
    No lo hizo tan mal, pero la verdad se le notaba la inexperiencia comiendo panochita; solo la lamía como si fuera paleta. Por eso le dije que quería montarlo, entonces se acostó en la cama, se la jalé tantito para ponerla bien dura otra vez y entonces me senté en su verga y empecé a cabalgarlo.
    
    -Ay, la tienes muy rica, Saúl; está durísima, qué rico.
    
    -Te gusta, Ana, ¿te gusta mi ...