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El esposo del Mafioso. Cap XIV
Fecha: 25/07/2026, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos
... declararse satisfecho por la tensión en el aire. —Lo veo. Y créeme, me fascina un hombre que sabe dominarse… —lo miró de arriba abajo— y dominar. Pietro no cayó en el juego. Se sentó frente a él, con la espalda recta y los dedos entrelazados sobre la mesa. —Entonces, hablemos de los términos del acuerdo. —Claro. —Amir dejó su copa a un lado y sostuvo su mirada—. Pero antes de firmar cualquier cosa, me gustaría entrar más en… confianza, quiero hacer negocios con amigos, no con enemigos, como hizo mi padre… ¿Me entiendes? Pietro se recargó en su silla, no estaba muy claro lo que Amir pretendía. —Me muero de curiosidad, quisiera saber ¿cómo un ángel tan dulce como Augusto cayó en tus garras? Su matrimonio ¿Fue por amor? ¿por negocios? He escuchado cosas muy ambiguas, si no fue por amor, ¿por qué tantos celos? Y si es tu juguete… ¿por qué no lo prestas? Pietro suspiro, ¿debía satisfacer la curiosidad de un extraño solo por su dinero? No estaba acostumbrado a los cuestionamientos, mucho menos de su vida privada, pero si eso lo haría dejar en paz a su esposo y cerrar el trato, no parecía un precio muy caro. —Hubo un contrato hace años, donde las familias debían unirse en matrimonio, se supondría que me casaría con la hermana de Augusto pero él tuvo la idea de cambiar de lugares. La mirada de Amir brillaba, se acariciaba la barba perfectamente delineada con los dedos. —Entonces él quiso salvar a su hermana de un matrimonio arreglado… —Si, él me lo ...
... dijo. —Pero sigo sin entender, — le dijo inclinándose hacia él, — Si solo fue por contrato, ¿porque todo el teatro de la pareja y de la lealtad? ¿Y si compartes tu juguete por cortesía? Una noche, nada que arruine la fachada… Solo placer entre socios. Pietro dejó el vaso sobre la mesa y caminó lentamente alrededor del escritorio. Se detuvo justo frente a Amir, mirándolo desde arriba, como un depredador examina a otro depredador. —No es un juguete, espero que eso quede claro, No me molesta que te guste o que lo desees. Me molesta que creas que puedes poseer lo que no te pertenece. Amir alzó la mirada, sin una pizca de miedo. —¿Y si me gusta lo prohibido? ¿Y si disfruto ver cómo te ardes por dentro? —Sigue tentando a la serpiente, Amir —dijo Pietro, inclinándose un poco, su voz bajó a un susurro amenazante—. Y no te sorprendas cuando te muerda donde más duele. Amir se rió suavemente, con los labios apenas curvados. —Eso sonó más como una promesa que como una advertencia. Y, para ser honesto, nunca me han asustado los hombres peligrosos… al contrario los suelo encontrar muy apetecibles. —Te voy a decir esto una vez —murmuró Pietro, acercándose aún más, su aliento rozando la piel dorada del otro—. Augusto es mío. No solo por un contrato. No solo por deseo. Lo es porque me pertenece… porque me lo he ganado. Porque me ama. Y no hay hombre en esta tierra que me lo arrebate. —¿Te ama? ¿o te teme?— Amir también se acercó más a Pietro, el aliento de ambos ...