1. La perfecta esclava Marina


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Eduardo Marín, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, me llamo Marina, pero mis dueñas me llaman Mari. Tengo 23 años y lo que os quiero relatar, pasó hace justo 3 años, en 2022.
    
    Yo soy de un pueblo de la provincia de Cáceres, cercano a Trujillo. Hace tres años me enteré que en Madrid buscaban una chica interna, para atender una casa, llamé, me informé y todo me pareció bien.
    
    Se trataba de dos personas, madre e hija, a quienes tenía que atender, lo vi fenomenal, pues no tenían mascota que cuidar, ni mucho que ensuciar, pues dos personas… entendí que era trabajo muy llevadero.
    
    Empecé el 1 de marzo del 2022, era martes. Tenía que ir a la calle Claudio Coello de Madrid, cerca de la Puerta de Alcalá.
    
    Allí me presenté ante la señora Isabel, quién me explicó un poco por encima como iba todo y lo que quería de mí.
    
    Me llevó a la que iba a ser mi habitación, todo lo encontré fantástico y enseguida me puse a trabajar en la cocina.
    
    A eso de las 2 de la tarde, llegó la señorita Vanessa, una maravillosa muchacha que tenía un año más que yo.
    
    La señorita Vanessa la verdad es que es un encanto de mujer. Un tipo espectacular, alta, esbelta, majestuosa…
    
    Se la veía muy elegante, y enseguida me quedé prendada de ella.
    
    Obviamente traté de ser normal ante mis jefas Isabel, y Vanessa, yo me ocupaba de tenerles la comida, la cena, servírsela…
    
    Recoger, lavar y planchar sus ropas, adecentar los aseos, hacer las camas, limpiar el polvo y tener todo colocado…
    
    La señorita Vanessa estudiaba piano en el conservatorio. Y ...
    ... su madre la señora Isabel vivía bastante bien cobrando varios alquileres de diferentes naves industriales que tiene en propiedad.
    
    El piso que tienen en la calle Claudio Coello es una monada, pero también tienen un chalet precioso en Becerril de la Sierra (Madrid) dónde pasan muchos fines de semana.
    
    Yo trabajaba bien, para tener todo recogido y ordenado como les gustaba a mis jefas.
    
    Cuando se despertaba sobre las 8 horas, la señora Isabel, yo ya le tenía calentito su café, sus tostadas, su zumo de naranja recién exprimido, y todo colocado en su sitio favorito de la cocina dónde ella solía desayunar.
    
    A la señorita Vanessa, también se lo preparaba igual, pero un poco más tarde, pues ella suele levantarse sobre las 10 horas. Me encantaba podérselo servir.
    
    Pronto me hice con la cocina, con los gustos de mis jefas, poniendo atención a esos sabores que sabía que les gustaban.
    
    Me encantaba tratar a mis jefas con mucho respeto y educación. Ellas lo merecían.
    
    Con quién más rato estaba era con la señora Isabel. Una mujer elegante, también con un tipo excelente. Se cuidaba mucho. Comía muy sano, utilizaba buenas cremas para nutrir su piel y aunque tenía 43 años en 2022, cuando yo la conocí, no los aparentaba. Se la veía bastante más joven.
    
    La señora Isabel, se acababa de separar y no estaba atravesando un buen momento, por todo lo que conlleva una separación.
    
    Yo entonces me entregue a servirle con todo respeto y con mucha sumisión. Me gustaba que sintieran que ...
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