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Una Vecina Para Mi Amigo
Fecha: 27/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos
... como su gordo culo parecía cobrar una especie de vida propia al moverse al ritmo de la mamada de un lado a otro, con ese pompón blanco zarandeándose. Se la sacó, lamió de arriba abajo, jugueteó con la punta, se metió a la boca solo la punta para succionarla, le abría la boca para enseñársela y luego... -¡MUUUAAAH! -Necesitó un poco de aire, se la sacó y tomó una bocanada de aire. Su cuerpo estaba hirviendo. -Aayy... Ella se puso de pie y se subió encima de él en ese sillón, sin dejar de mirarlo fijamente y con una sonrisa. Se cruzó de brazos, tomó ambos lados de ese top ajustado blanco con el logo de Space Jam al medio y lo subió, liberando esas hermosas y gordas tetas de pezones rosáceos coronados con sendos piercing. “No eran sus pezones... ¡son piercing!” se dijo el gordito, esbozando una sonrisa. -¿Te gustan mis tetas, mi amor? -Él asintió en el momento en que ella ponía su mano firme en el pecho del gordito- Momento... todavía no, no sea hambriento... mira... Sin salirse de encima, la mujer se echó hacia atrás y estiró su brazo para pasar los dedos por esa torta de chocolate con manjar. No escatimó, tomó abundante pastel y lo pasó por las puntas de sus tetas... necesitó más y repitió la acción, ahora ambas tetas estaban rellenas de manjar y chocolate. Agustín tragó saliva. -Ahora, son toda tuyas... ¡Aaayyy! -Soltó una risita al sentir como ese muchacho enterraba su rostro en una de sus gordas tetas para chupar de manera insaciable. Le pasó esa ...
... lengua por toda esa teta izquierda y luego fue a la derecha, y luego saltó a la izquierda y así por un largo rato. Dejándole rápidamente esas tetas, que hasta hace poco estaban café por el chocolate y el manjar, llenas de baba. Ella, complacida, recorrió con sus dedos el alrededor de los labios de Agustín que quedaron manchados y se los llevó a su boca para degustar. -Está rica... -Él asintió, mientras ella se incorporaba para bajarse rápidamente ese diminuto short que se le enterraba en su gordo culo- ...ay, mi amor, no... no te muevas. Déjame a mí, es tu cumpleaños... déjame a mí. Tomó con su mano ese gordo pene, suspiró y entrecerró sus ojos al dirigirlo hacia su entrada vaginal. Soltó un gemido, no escatimando en el volumen que soltó, al notar como empezaba a ingresar... ambos comenzaban a respirar más intensamente. El rostro de Natalia pasó por distintas fases a medida que iba bajando su cuerpo, enterrándosela toda, hasta que una vez realizada la acción ella soltó un sonoro grito que la hizo abrazarse al cuello del muchacho para evitar desvanecerse. *** Estaba preciosa a la salida de ese supermercado, el mismo donde se encontró a su vecina Javiera meses atrás. Vestía unos shorts de mezclilla ajustados y cortos que eran tapados por la camisa a cuadros holgada que llevaba arriba, abierta y, debajo, una camiseta a tirantes de color blanco. Ese caballo rubio de raíces negras ondeaba por la brisa de esa tarde de invierno y, abajo, utilizaba unas botas cafés algo ...