1. Una Vecina Para Mi Amigo


    Fecha: 27/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... duro! ¡Tan duro! ¡OOOOUUUU!
    
    ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP!No era un día caluroso, de hecho era un día bastante gris, pero debieron abrir las ventanas para que circulara el aire. Ni siquiera el aire acondicionado fue suficiente para ellos, que además no funcionaba del todo bien. Natalia tenía todo calculado, pero en la segunda embestida que Agustín le dio en cuatro en la cama ya la hora no le importó más. Necesitaba seguir follando con él y que se mantuviera así de duro como roca más de una hora o incluso más, era para ella un milagro de la naturaleza.
    
    -¡MMMMMMMM! -Casi se hizo daño en el pulgar, casi lo mordió con excesiva fuerza.
    
    “No será la última”se conjuró Agustín. Estaba decidido a volver a darle a esa mujer.
    
    -¡M-Me voy a correr! ¡Mi Osito! ¡OOOOUUUU! ¡Me voy a correr! -Sus piernas flaqueaban y solo recibió como respuesta dos cosas, la primera fue un bufido sonoro y, la segunda, el aumento en el ritmo de la follada... como si fuera posible.
    
    “Antes de correrme me terminará matando de placer” se dijo Natalia, soltando sonoros gemidos.
    
    ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP! ¡CHAP!Si él quería aumentar el ritmo de la follada, ella también intentaría hacer lo propio, por lo que aumentó la intensidad de los sentones que le daba. Debió convulsionar un poco cuando nuevamente sintió esas lamidas en sus gordas tetas, pero creía que estaba bien en la labor de seguir saltando. No le importaba nada más, ella solo quería seguir saltando sobre ese gordo ...
    ... pene, necesitaba que eso fuese eterno. Él era el cumpleañero, pero se sentía como si ella misma estuviera siendo celebraba.
    
    -¡¡OOOOOUUUUU!! -Su cuerpo comenzó a convulsionar con fuerza.
    
    “¡Me hizo mierda!” se dijo Natalia, mirando hacia abajo.
    
    Se estaba corriendo como condenada, pero no era la única, ese gordo pene estaba descargándole todo en su interior. La estaba dejando llenita de espesa lechita mientras Agustín entrecerraba los ojos, convulsionando y dormitando de placer. Natalia se esmeró en seguir saltando algo más, la necesitaba toda en su interior, pero de pronto ella se incorporó, dejando salir ese gordo pene de su interior y con sus ojos maravillados notó como una espesa lefa caía. Volvió a sentarse encima, abrazando a su jovencito osito de veinte años recién cumplidos y se lo quedó mirando unos instantes, muy sonriente.
    
    -Tus ojos son preciosos... que raro encontrar ojos cafés tan hermosos...
    
    -Y-Ya me lo dijo...
    
    -Te dije que eran lindos, nada más, ahora que los veo de cerca...
    
    No alcanzó a terminar la frase, porque ambos se fundieron en un apasionado beso que la hizo soltar profundos suspiros de placer mientras ambas lenguas se masajeaban con erotismo. Si hace segundos no quería dejar de saltar sobre él, ahora no quería dejar de besarlo... no recordaba la última vez que su marido la besó de esa manera. Quizás nunca lo había hecho y sonrió, posando una de sus manos en su vientre.
    
    ***
    
    -Es una fiera, amigo, una fiera...
    
    Martín Serra se sentó ...
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