1. El chico, mi marido y yo


    Fecha: 30/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: bety la sexy, Fuente: CuentoRelatos

    ... preguntó:
    
    -¿Le metes un pepino en el culo?, jajaja
    
    -Por supuesto, respondí yo, de vez en cuando me gusta que compruebe lo maricón que es.
    
    Estuvimos así durante un rato hasta que el chico dijo:
    
    -Quiero hacer algo que nunca he hecho en mi vida, pero no te pienses por eso que soy gay.
    
    -Amor, dije yo, aquí tu eres nuestro invitado y nuestro dios, todo lo que te apetezca se hará y nadie juzgará tus deseos.
    
    -Quiero metérsela a tu marido por el culo, contestó él.
    
    La idea me hizo gracia y me reí, y tras pensarlo un momento, me pareció que la idea tenía su morbo, así que le respondí:
    
    -Si ese es tu deseo mi amor, y dirigiéndome a mi marido añadí, ¿Oyes cornudo? Parece que nuestro dios quiere hacerte un regalo.
    
    Después sugerí al chico que se tumbara de medio lado en el sofá y a mi marido ponerse en la misma postura delante de él, en esta postura el chico encamino su polla hacia el agujero de mi marido y de un golpe le introdujo en su interior, y comenzó a gemir, mi marido, aunque estaba acostumbrado a que yo le metiera por ahí toda clase de objetos dio un grito de dolor, que poco a poco se fue calmando para transformarse también en gemidos cada vez más intensos. Yo me senté a su lado y le dije:
    
    -¿Verdad que te gusta cornudo?; Tu culo este teniendo la suerte de que un joven y bello dios haya deseado poseerle, así que disfruta de este honor, aunque te duela.
    
    Pero la escena me estaba poniendo muy caliente, así que dirigiéndome al chico le pedí:
    
    -Mi dios ...
    ... me gustaría rogarte una cosa, quiero que este cornudo maricón, mientras recibe tu polla en su asqueroso culo, me dé algo de placer a mí.
    
    -Cariño como tú quieras, dijo el chico y dirigiéndose a mi marido le ordenó, oye cornudo haz lo que te pida tu mujer.
    
    Mi marido me miró con cara de interrogación, la misma que se había acostumbrado a poner en nuestras sesiones de sumisión, y esperó mi orden, yo comprendiéndole le dije:
    
    -Cornudo, chúpame una teta.
    
    Mi marido alargó su cabeza hasta donde estaba mis tetas y abriendo su boca se introdujo uno de sus pezones dentro de su boca y como un niño comenzó a chupármele:
    
    -Hazlo con más fuerza, inútil le grité.
    
    No sabía que me producía más placer si sus labios sobre mi teta o el poder insultarlo y humillarlo delante de otra persona. El seguía chupándome las tetas, y aunque delante de él nunca lo reconocería me estaba produciendo un gran placer, al cabo del rato decidí que me apetecía algo más fuerte y le ordené:
    
    -Cornudo, quiero que metas dos de tus asquerosos dedos en el interior de mi coño, ver como nuestro joven dios te rompe el culo me está dando mucho placer, y quiero que lo sientas en tus manos.
    
    Ni que decir tiene que él obedeció, cuando lo hizo yo le dije:
    
    -¿Ves cornudo lo caliente que esta mi coño viendo como nuestro dios griego te da por el culo? Para ti esto es un honor que no debes de olvidar nunca.
    
    Mientras mi marido y yo sosteníamos esa conversación, el chico seguía dándole por el culo a mi marido, ...