1. Tradiciones de un colegio pupilo (11)


    Fecha: 04/08/2026, Categorías: Gays Hetero Masturbación Autor: Gavin, Fuente: SexoSinTabues30

    ... Pero seguí haciendo mi mejor esfuerzo.
    
    El agua seguía cayendo y tenía mi cabello chorreando.
    
    – Ahora succiona, pequeño.
    
    Obedecí. Él había dejado de darme placer (yo estaba a punto de explotar) para observar cómo lo hacía.
    
    – ¡¡¡Ohh… !!! Eres realmente bueno en esto, niño…
    
    Oh, si – pensé – Esto es porque voy al colegio pupilo Ulster donde me volví excelente chupapollas.
    
    Fatso volvió a mamármela. Necesitaba eyacular, pero no sabía si él querría que le avisara o no. Y no podía preguntárselo porque estaba muy ocupado.
    
    Dejé de chupar un momento (pero sostenía su miembro en mi mano y lo seguía masturbando) para gemir fuerte y que él se diese cuenta de que yo me iba a correr.
    
    No pude aguantar más….
    
    – ¡Wo!
    
    El placer fue enorme. Volví a lo mío y unos minutos después, un chorro de semen caliente me llenó la garganta.
    
    Trataba de recuperarme de mi éxtasis mientras me tragaba la leche de Fatso. El agua seguía cayendo sobre mí y dejé que mis brazos colgaran hacia el suelo.
    
    – ¿Estuvo bastante bien, no te parece? – me dijo Fatso, mientras me acariciaba.
    
    Fatso parecía realmente preocupado por cómo me sentía ahora.
    
    – ¡Sí, señor! – dije con entusiasmo.
    
    Sin duda, esto fue un nuevo giro en lo que se había convertido en una rutina para mí.
    
    Con delicadeza, Fatso manipuló las sogas para que no me golpeara al bajar. Me sequé (aunque mi pelo quedó mojado) y me volví a vestir. Fatso me dijo que fuera al sillón hasta que Matt regresara.
    
    Sin duda ...
    ... Fatso era un gángster y un delincuente. Pero me había tratado bien y salvo la molestia de estar cabeza abajo o el susto cuando me dieron arcadas, fue amable.
    
    Y todavía me esperaba otra sorpresa.
    
    Después de vestirme otra vez, fui a sentarme al sofá. No había llevado un peine, así que me acomodé el pelo con los dedos.
    
    Unos minutos después, apareció Sweetie, la pareja de Fatso, trayendo a mi amigo Matt. Le dio un sonoro beso en la mejilla y le dijo que se sentara conmigo.
    
    Matt estaba extraño. Algo -algo increíble- le había pasado. Tenía una sonrisa boba en la cara.
    
    -¿Te dieron alguna droga o algo así? – le pregunté.
    
    – ¡Oh, Clint! ¡Tuve sexo!
    
    – Bueno, hace semanas que no hacemos otra cosa que tener sexo.
    
    – Quiero decir… ¡Sexo con una mujer! No puedo creerlo.
    
    Nos callamos al oír que se abría una puerta. Sweetie, siempre sonriendo y en bata, nos trajo una ensalada de atún para comer y cervezas. Matt la miraba como si estuviese enamorado de ella.
    
    – Ten cuidado, Matt, tal vez Fatso sea celoso.
    
    Nos pusimos a comer.
    
    – Todo lo que hemos hecho hasta ahora, Clint, es una mierda comparado con tener sexo con una mujer.
    
    – ¿En serio?
    
    – Supongo que después de la comida tendrás oportunidad de comprobarlo. ¿Cómo te fue a ti? Estás con el pelo mojado y despeinado.
    
    – Fatso fue amable, pero bueno… Ya sabes…
    
    – ¿Te la metió por el culo?
    
    – No, solo sexo oral bajo la ducha… ¿Te molestan las alturas?
    
    Matt me miró extrañado.
    
    – No me hagas caso – le ...
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