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Tradiciones de un colegio pupilo (11)
Fecha: 04/08/2026, Categorías: Gays Hetero Masturbación Autor: Gavin, Fuente: SexoSinTabues30
... dije. Sweetie se alegró de que hubiésemos comido todo. Nos entregó pasta dentífrica y cepillos, para que fuéramos a lavarnos. β ¿No tendrá un peine, señora? β En mi dormitorio. No te preocupes, yo misma voy a encargarme de eso β y como siempre, sonrió. Cuando terminamos, Fatso se llevó a Matt y Sweetie me hizo un gesto para que fuera con ella. β ¿Cómo te llamas, precioso? β Clint, señora. Entramos a un dormitorio. β ¿Qué te parece un poco de música, Clint? Dije que me parecía muy bien. β Ahora, déjeme quitarle la ropa, caballerito. Ya me habían desnudado antes, pero esta vez fue diferente. No solo me quitaba las prendas, sino que me acariciaba sensualmente y hacía comentarios sobre mí. Encontré eso terriblemente erótico. Todo mi cuerpo estaba en tensión. β Ahora es tu turno de quitarme la ropa, querido. No había mucho que quitar, realmente. La bata y la ropa interior. Su perfume y la suavidad de su piel me estremecieron. Allí estábamos, los dos desnudos frente a frente, casi de la misma altura. Era como estar con una niña de mi edad, pero con buenas tetas y mucha experiencia. Sweetie no perdió el tiempo. Puso sus manos sobre mis hombros, me atrajo hacia ella y comenzó a besarme en la boca. Yo no sabía hacerlo y se lo dije, pero ella me fue guiando y me encantó el French Kiss. No quería que terminara nunca. Sentía sus manos acariciar mi nuca y mi espalda. β Haz lo mismo, Clint. Me sentía un niño pequeño al que debían ...
... enseñarle todo. β Eres bueno, Clint β dijo. Volvimos a besarnos y acariciarnos. Quise gritar de alegría al sentir mi dolorida erección apretarse contra su área púbica. β Mmmmβ¦ β Ven conmigo β Tomó mi mano y me llevó a la cama β Acuéstate de espaldas, Clint. Comenzó a lamer mi cuerpo. Sentía su lengua tibia pasar por cada rincón, mientras sus manos me acariciaban dulcemente. β Eso, pequeño, relájate β dijo, y sentí su lengua trabajar sobre mis tetillas. No tenía idea del placer que da eso. Realmente, estaba super caliente y en este caso, la cocaína no tenía mucho que ver. Dejó mi pecho y siguió lamiendo mi torso y mi vientre hasta llegar a mi pene. Sentí su lengua y fue la mamada más placentera que me habían hecho. No solo gemí, creo que también se me escapó un grito de gozo. Pero no me hizo terminar. β ¿Uh? -Vamos a cambiar posiciones, pequeño amante. Y dándose vuelta, abrió sus piernas y me pidió que le hiciera sexo oral a ella. β Creí que las chicas tenían mucho pelo allí abajo β dije. Porque las fotos de mujeres desnudas que había visto siempre tenían vello y Sweetie era tan lisa como yo. Comencé a explorar su vagina con mi lengua. Ella me fue guiando porque no tenía idea ni qué era ni dónde estaba el clítoris. Pero aprendí rápido. Sus gemidos me excitaban muchísimo. Tuve miedo de eyacular sobre las sábanas, así que trataba de pensar en otras cosas. β Llegó el momento, Clint. Y con su ayuda, tuve sexo por primera vez con una mujer. Entendí ...